Retomar la política de Uribe con una visión empresarial: la propuesta de Abelardo De La Espriella

30 de enero de 2026.

El candidato presidencial y líder del movimiento Defensores de la Patria Abelardo De La Espriella expuso con claridad uno de los ejes centrales de su proyecto político: retomar lo que funcionó en Colombia durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, pero hacerlo bajo una lógica distinta, moderna y estrictamente empresarial.

Donde plantea que el Estado colombiano debe dejar de administrarse como un botín político y empezar a gestionarse como la empresa más importante del país.

El Estado como la empresa más importante de Colombia

Para De La Espriella, uno de los problemas estructurales de Colombia ha sido que el Estado ha estado históricamente dirigido por personas que nunca han creado empresa, generado empleo ni asumido la responsabilidad de pagar una nómina. Esa desconexión —afirma— explica buena parte de la ineficiencia, el despilfarro y la falta de resultados.

Desde esa lectura, plantea una idea central, el Estado debe ser más pequeño, más eficiente y mejor administrado. No se trata de debilitarlo, sino de hacerlo funcional. En su visión, un Estado sobredimensionado no protege mejor a los ciudadanos; por el contrario, los asfixia con impuestos, trámites y mala gestión.

Reducir el tamaño del Estado para hacerlo efectivo

Uno de los planteamientos más contundentes es la reducción del tamaño del Estado hasta en un 40 %. El objetivo no es ideológico, sino operativo, eliminar duplicidades, estructuras innecesarias y cargos que no generan valor público. Con ello, sostiene, se liberan recursos para cumplir lo verdaderamente esencial: seguridad, justicia, infraestructura, salud y educación.

La reducción del Estado está acompañada de una política clara de baja de impuestos, especialmente para el sector productivo. Según De La Espriella, no puede hablarse de crecimiento económico cuando el empresariado está asfixiado fiscalmente y perseguido desde el discurso político.

En su análisis, el único periodo reciente en el que Colombia logró un cambio estructural real fue durante los dos gobiernos de Uribe. No por una cuestión de nostalgia política, sino por un hecho verificable en el que se recuperó el control territorial, se redujo la violencia y se generaron condiciones mínimas de confianza.

La diferencia, subraya, es que hoy ese enfoque debe complementarse con una visión empresarial del poder. La seguridad no es un fin en sí mismo, sino una condición necesaria para atraer inversión, generar empleo y dinamizar la economía. Sin orden, no hay empresa; sin empresa, no hay prosperidad.

Más empresarios y menos políticos

La necesidad de cambiar el perfil de quienes toman decisiones públicas sale a la luz y para De La Espriella, Colombia necesita más empresarios en la política y menos políticos profesionales. Personas que entiendan el valor del riesgo, la eficiencia, la planeación y los resultados medibles.

La propuesta no se presenta como una continuidad automática del pasado, sino como una actualización. Retomar lo que funcionó, corregir lo que falló y adaptarlo a una Colombia distinta, más urbana, más conectada y más exigente.

El planteamiento de Abelardo De La Espriella, tal como lo expone en Revista Semana, apunta a una ruptura con el modelo político tradicional: menos discurso, más gerencia; menos ideología, más resultados; menos Estado elefantiásico, más institucionalidad efectiva.

En síntesis, su propuesta se resume en una idea clara: si el Estado es la empresa más importante del país, debe ser manejado por quienes saben cómo hacer que una empresa funcione.

También te puede interesar: La verdad sobre las encuestas

Súmate como Defensor de la Patria en: unete.defensoresdelapatria.com

Compartir en

WhatsApp

Déjanos tu correo para avisarte cuando abramos inscripciones