09 de enero de 2026, 20:55 pm
Hay momentos en los que el silencio deja de ser prudencia y se convierte en complicidad. Ese es, según el precandidato presidencial Abelardo De La Espriella, el punto exacto en el que se encuentra hoy Colombia. Su mensaje no parte de la coyuntura electoral, sino de una convicción más profunda: cuando la institucionalidad está en riesgo, quedarse al margen no es una opción legítima.
Desde los micrófonos de la sección Inexpertas, de Bésame Radio, Abelardo hizo un llamado directo a la ciudadanía para abandonar la pasividad y asumir una postura clara frente al rumbo del país. No habló de cálculos políticos ni de estrategias de campaña. Habló de responsabilidad histórica.
Tomar partido no es radicalismo, es deber ciudadano
Para Abelardo, el momento actual exige definiciones claras. “No es momento de quedarse callados, no es momento de quedarse inactivos”, afirmó. Del mismo modo, indicó que la neutralidad, en contextos de crisis democrática, termina favoreciendo el deterioro institucional.
Su planteamiento es sencillo, pero contundente: hay que tomar partido. “Es momento de tomar partido por la institucionalidad, por la democracia y por la libertad”, dijo al tiempo que dejó claro que no se trata de ideologías, sino de principios fundamentales que sostienen la República.
La salud de la República como bien superior
El líder de Defensores de la Patria apeló a una noción clásica del pensamiento republicano, el bien común por encima de la comodidad individual. “Por un sacrificio, por un bien superior que es la salud de la República, como decían los antiguos romanos”, expresó.
Desde esa lógica, el silencio deja de ser una postura neutral y se convierte en una renuncia al deber ciudadano. La democracia, planteó, no se preserva sola ni se defiende desde la distancia.
Un llamado colectivo, no personal
Lejos de presentarse como protagonista único, Abelardo insistió en que la tarea es colectiva. “Para que entre todos salvemos y reconstruyamos a Colombia”, señaló, enfatizando que el futuro del país depende de una ciudadanía activa, consciente y dispuesta a asumir responsabilidades.
El cierre fue directo y coherente con todo su planteamiento: “Firme por la patria” como una invitación clara a dejar la indiferencia y tomar partido por la institucionalidad, la democracia y la libertad.
También te puede interesar: La disciplina espiritual que guía a Abelardo De La Espriella
Súmate como Defensor de la Patria en: unete.defensoresdelapatria.com