08 de enero de 2026, 21:45 pm
Abelardo De La Espriella explicó en entrevista con Noticias Caracol por qué su campaña no se sostiene en pauta pagada sino en un respaldo ciudadano que define como orgánico, espontáneo y ajeno a la confrontación.
En un escenario político acostumbrado a la publicidad permanente y a la guerra digital, el precandidato presidencial planteó una tesis que rompe con las lógicas tradicionales de campaña: su crecimiento no responde a inversión en pauta, sino al fervor de personas que, sin coordinación central ni incentivos económicos, han decidido respaldarlo.
Cuando se le pregunta directamente si paga publicidad política, su respuesta es categórica: “La estrategia es otra. Se llama fervor, se llama cariño de la gente”.
Un respaldo que no nace en oficinas
Abelardo explica que el apoyo que recibe no ha sido organizado desde estructuras formales ni desde comandos de campaña tradicionales. Al contrario, describe un fenómeno que se construye de manera descentralizada.
“Hay un grupo que se llama Abelardistas, a los que yo no conozco, cómo se arman grupos de WhatsApp en muchas campañas publicitarias incluso de productos que no son políticos”.
La comparación no es menor. Para De La Espriella, el respaldo que hoy se manifiesta en redes y espacios digitales se parece más a la recomendación espontánea de un producto o una causa que a una estrategia dirigida desde arriba. Esa es, precisamente, la razón por la que —según él— muchos no logran entenderlo.
No es una candidatura, es un fenómeno
El líder de Defensores de la Patria va más allá de la lógica electoral tradicional y redefine el momento político que, a su juicio, se está viviendo.
“Esto no es una candidatura, es un fenómeno político y por eso hay tanto fervor y no pueden creer que ese apoyo sea orgánico”.
El crecimiento de su figura no obedece a una maquinaria ni a una estructura de partido, sino a un clima emocional y político que se ha ido acumulando en amplios sectores de la ciudadanía.
Un llamado explícito a no atacar
Lejos de capitalizar ese respaldo para promover confrontaciones, Abelardo asegura que ha hecho exactamente lo contrario. Aprovechando los micrófonos de Noticias Caracol, reiteró una instrucción que, según dice, ha sido constante hacia quienes lo apoyan.
“He pedido públicamente a todos mis seguidores: no ataquen a nadie, no contesten agravios”.
La metáfora que utiliza es deliberadamente sencilla: “Vamos a vender nuestra panela, no le prestemos atención a la venta de la panela de otros”.
Con ello, busca marcar distancia frente a campañas centradas en el ataque personal y el descrédito del adversario, una práctica común en el escenario político colombiano.
Concentración total en el mensaje
Abelardo insiste en que su foco no está en responder ataques, vengan de donde vengan, sino en sostener una línea clara de discurso.
Según él, esa disciplina no es casual ni coyuntural, sino parte de una decisión consciente sobre cómo quiere hacer política.
El precandidato pide a los Defensores de la Patria mantener el foco en las propuestas y no desviarse hacia la confrontación.
“Vamos a concentrarnos en hablar sobre el mensaje, sobre las propuestas que tenemos para hacer que Colombia sea grande de una buena vez”.
En su visión, el verdadero capital político no está en el ruido, sino en la coherencia del mensaje y en la capacidad de conectar con una ciudadanía cansada de la política tradicional.
También te puede interesar: Cuando el Estado debe hablar claro, la pena debe ser el mensaje: De La Espriella
Súmate como Defensor de la Patria en: unete.defensoresdelapatria.com