La ambición es a menudo malentendida. Para Abelardo De La Espriella, es esencial establecer una distinción fundamental que define la ética de su movimiento: “La ambición no es mala. La que es mala es la codicia porque la ambición construye y la codicia destruye”.
Esta filosofía de la construcción y el esfuerzo es la que se alinea con el espíritu de la nación, ya que el “alma de la colombianidad” está marcada por el trabajo. “Al colombiano le gusta trabajar y disfruta trabajar. Este espíritu trabajador es lo que verdaderamente identifica al colombiano de bien”, manifiesta De La Espriella, líder de Defensores de la Patria.
La ambición de servir y el deber patriótico
Abelardo, precandidato presidencial, se presenta como un “soñador que materializa los sueños”, con un éxito empresarial que busca aplicar al manejo del Estado, “la empresa más importante de un país”. Sin embargo, su ambición hoy es de servicio, no de vanidad ni de poder:
Él afirma categóricamente: “Yo no he venido aquí a hacer plata, yo he venido aquí a hacer patria”. Su mayor ambición personal no es política, sino algo sencillo: “La ambición más grande que tengo es poder volver a llevar a mis hijitos al colegio y compartir más tiempo con mi esposa”.
También te puede interesar: De La Espriella: “No se trata de ideologías, se trata de principios y valores
Su incursión en la política no es una búsqueda de vanidad, sino una “obligación moral” y un “deber patriótico” para salvar y reconstruir la patria. La muestra de su capacidad para ejecutar y lograr objetivos se evidencia en los éxitos que ha materializado en el sector privado (desde su firma de abogados y emprendimientos como el Ron Defensor, hasta sus proyectos literarios). Esta capacidad de ejecución y su espíritu trabajador son los que se pondrán al servicio de la nación.
La ambición constructiva es el motor que, combinado con el coraje, la disciplina y el trabajo, permitirá a Colombia recuperar el camino de la grandeza y la prosperidad.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.