Noviembre 28, 2025. 01:09 p.m.
En un análisis profundo sobre la nueva realidad geopolítica del hemisferio, el precandidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, Abelardo De La Espriella, manifestó su respaldo irrestricto a las recientes maniobras y decisiones estratégicas de los Estados Unidos en su lucha contra el narcotráfico. Para el abogado y líder político, el despliegue militar norteamericano no es una simple operación de vigilancia, sino un punto de inflexión que “parte en dos la historia de la geopolítica continental”.
De La Espriella sostiene que la visión de Washington ha cambiado radicalmente bajo la influencia del presidente Donald Trump y figuras clave como el secretario Marco Rubio. El narcotráfico ha dejado de ser tratado únicamente como un asunto de salud pública o de orden público interno para convertirse, oficialmente, en un problema de “seguridad nacional” para los Estados Unidos.
Esta recategorización implica que la superpotencia tomará las riendas de la situación con una contundencia inédita, una postura que el precandidato califica como “lógica”, “responsable” y necesaria para evitar que la amenaza escale a niveles irreversibles.
La justificación de esta intervención, según el líder de Defensores de la Patria, radica en las cifras alarmantes que hoy presenta Colombia ante el mundo. “En Colombia se produce el 67 % de la cocaína del mundo“, recuerda De La Espriella. Ante esta realidad, argumenta que los Estados Unidos están haciendo “lo que corresponde” para proteger a sus ciudadanos, llenando el vacío de autoridad que ha dejado el Estado colombiano en los últimos años.
El precandidato realiza un inventario crítico de las omisiones y acciones del actual gobierno nacional que han precipitado esta crisis internacional. Denuncia que la administración de Gustavo Petro “no ha fumigado una hectárea de coca”, ha empoderado a las estructuras narcoterroristas, ha desfinanciado a la Fuerza Aérea y ha desmantelado los programas vitales de interdicción marítima y aérea. Para De La Espriella, esto no es ineptitud, sino una política deliberada que ha convertido al presidente de la República en un “auspiciador del narcotráfico”.
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La antesala del juicio y la promesa de extradición
Uno de los puntos más graves señalados por Abelardo De La Espriella es la conexión transnacional del crimen organizado. El precandidato advierte sobre una alianza estratégica entre el gobierno colombiano y el “narcorrégimen de Venezuela” para establecer lo que él denomina una “zona franca de narcotráfico” en el Catatumbo, aprovechando la porosidad y la falta de control en la frontera. Esta situación ha encendido las alarmas en Washington y ha derivado en señalamientos directos que, según el abogado, tienen consecuencias jurídicas irreversibles.
“Un presidente de los Estados Unidos no va a salir a llamar narcotraficante a un presidente en ejercicio de Colombia sin tener prueba de ello”, afirma De La Espriella, refiriéndose a las declaraciones provenientes del norte. En su análisis legal y político, la inclusión de familiares y funcionarios en listas sancionatorias como la Lista Clinton (OFAC) no es un hecho aislado, sino “la antesala del indictment (acusación formal) que le viene a Gustavo Petro”.
El líder de Defensores de la Patria interpreta el comportamiento errático y las declaraciones constantes del actual mandatario como síntomas de desesperación. “Gustavo Petro tiene que tener perfectamente claro… que él sabe lo que le viene pierna arriba”, asegura. La tesis del precandidato es que, una vez Petro pierda la inmunidad y el fuero presidencial al terminar su mandato, enfrentará la acción de la justicia norteamericana, tal como ha ocurrido con otros líderes de la región vinculados al tráfico de drogas.
Frente a este escenario futuro, Abelardo De La Espriella hace un compromiso solemne ante el país y la comunidad internacional. Anticipando su victoria en las urnas y asumiendo la responsabilidad de restaurar el orden y la legalidad, declara que no le temblará la mano para facilitar la acción de la justicia. “A mí como presidente de la República de Colombia, con la ayuda de Dios y el apoyo de todos mis compatriotas, me va a corresponder autorizar esa extradición y lo haré con gusto”, sentencia.
Para De La Espriella, esta decisión no es una venganza política, sino un acto de justicia necesario. “Ese señor le ha hecho mucho daño al país y tanto daño a Colombia que no puede, bajo ninguna circunstancia, quedar en la impunidad”. Con esta postura, Defensores de la Patria se alinea con la doctrina de seguridad hemisférica y promete cerrar el capítulo de la complacencia estatal con el narcotráfico.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.