Febrero 19, 2026. 12:32 p.m. En un momento crítico para la institucionalidad de Colombia, Abelardo De La Espriella, candidato presidencial y líder del movimiento Defensores de la Patria, levantó una voz de alerta técnica y moral frente a las recientes pretensiones del Ejecutivo. La intención del Gobierno Nacional de decretar una emergencia económica bajo el argumento de una falta de recursos para atender desastres, ha sido cuestionada de raíz por el jurista.
Con la seriedad que impone la crisis, De La Espriella sostiene que no se puede invocar la figura de “hechos sobrevinientes” cuando la verdadera causa de la insolvencia es el saqueo sistemático de las entidades encargadas de la prevención. El país asiste a una paradoja inaceptable: el mismo sistema que permitió la desaparición de los fondos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ahora busca poderes extraordinarios para subsanar un vacío financiero provocado por la corrupción.
Para el líder de la ‘manada nacional’, el espíritu de la norma constitucional es claro respecto a la emergencia económica: esta solo procede ante circunstancias que no estaban contempladas y que revisten un carácter fortuito.
Si bien los desastres naturales son eventos de fuerza mayor, la carencia de presupuesto para enfrentarlos no puede considerarse un hecho accidental cuando existen evidencias de una gestión negligente y delictiva de los recursos públicos.
“En consecuencia, ¿cómo puede tenerse como hecho sobreviniente y fortuito que no haya presupuesto, que no haya coordinación?” Esta interrogante planteada por el candidato presidencial pone de relieve la falta de claridad jurídica en las causas que el Gobierno pretende esgrimir ante la Corte Constitucional para justificar el decreto.
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Solidaridad ciudadana frente a la ineficacia del Gobierno
A pesar de la contundencia de sus críticas hacia la administración central, De La Espriella ha hecho un llamado a deponer la confrontación política en los momentos de mayor angustia para el pueblo colombiano. En su reciente mensaje de apoyo al departamento de Córdoba, donde la tragedia ha golpeado con fuerza a miles de hogares, el líder de Defensores de la Patria enfatizó que la prioridad absoluta debe ser la solidaridad.
Para el candidato, este no es el momento de distracciones electorales, sino de concentrar todos los esfuerzos en socorrer a las más de 12.000 personas que hoy sufren las inclemencias del clima y la desatención estatal. “Debemos apelar a toda la solidaridad del pueblo colombiano“.
El compromiso de De La Espriella con su tierra natal es absoluto. Como “soldado de la causa del pueblo cordobés”, ha movilizado a su propio equipo y a su familia en labores de recolección de ayudas. A través de la Fundación IMAT y con el apoyo directo de su esposa, Ana Lucía Pineda, se han coordinado esfuerzos para que los donativos lleguen de manera transparente a municipios como Montería, Ayapel, Lorica, Tierralta y tantos otros que hoy se encuentran bajo el agua.
La visión de la ‘Nación Milagro’ que propone el candidato se fundamenta en esta capacidad de respuesta civil ante la inoperancia de un Estado que, tras tres años y medio de gestión, ha dejado que sus organismos de socorro sean desvalijados.
No obstante, esta tregua humanitaria no implica un olvido de las responsabilidades políticas. De La Espriella ha sido enfático en que la defensa de la democracia es la “batalla final” que enfrentará Colombia en las urnas. Su postura como candidato presidencial es de una generosidad estratégica: está dispuesto a apoyar a cualquier candidato democrático que logre frenar el proyecto político que representa Iván Cepeda, a quien identifica como la mayor amenaza para la libertad de la nación.
“Si cualquiera de los otros candidatos gana en primera y pasa a segunda con Cepeda, yo no tengo problema en cargarle la maleta”. Esta declaración reafirma que su liderazgo en Defensores de la Patria no busca el poder por el poder, sino la protección de un modelo de vida basado en el orden y la legalidad.
La reconstrucción de Colombia, por tanto, requiere de una doble acción: la vigilancia implacable sobre el manejo de los recursos y una unidad patriótica inquebrantable frente a los modelos fracasados. La emergencia en Córdoba es el síntoma de un mal mayor que solo podrá sanarse con una gerencia pública honesta que no use la crisis como excusa para el autoritarismo económico.
Bajo la guía de Abelardo De La Espriella, el movimiento Defensores de la Patria se consolida como el estandarte de quienes no se resignan a ver su país sumido en el caos administrativo y la corrupción. La ‘Nación Milagro’ es posible, pero requiere de un liderazgo que sepa distinguir entre la necesidad de ayuda inmediata y la obligación de rendir cuentas ante la ley.
Únete a Defensores de la Patria
Colombia atraviesa un momento definitorio y la defensa de nuestra libertad no puede esperar. Si estás cansado de ver cómo los recursos destinados a proteger a los más vulnerables desaparecen en los oscuros pasillos de la burocracia, te invitamos a sumarte al movimiento Defensores de la Patria. Respalda la visión de Abelardo De La Espriella y sé parte de la gran manada nacional que luchará por recuperar la transparencia, el orden y la dignidad de nuestra nación. ¡Es el momento de estar firmes por la patria y defender nuestro futuro con la valentía del tigre! ¡Inscríbete hoy mismo y trabajemos juntos para que nunca más la corrupción se disfrace de emergencia!