Febrero 19, 2026. 11: 34 a.m. La región del Sinú y las sabanas de Córdoba atraviesan hoy uno de los capítulos más dolorosos de su historia reciente. La furia de las aguas ha dejado a su paso un rastro de desolación que, para Abelardo De La Espriella, candidato presidencial y líder del movimiento Defensores de la Patria, no es producto de un azar incontrolable de la naturaleza, sino de la negligencia institucional.
Con la gravedad que impone el luto y la emergencia, el jurista ha sido tajante al afirmar que el sufrimiento de miles de familias cordobesas tiene raíces profundas en la falta de previsión y en la ausencia de cuadros técnicos en las oficinas responsables de la gestión del riesgo. La tragedia, según sus declaraciones, no fue un evento inevitable, sino una crónica anunciada que nadie en el poder quiso atender.
El diagnóstico del líder de la ‘manada nacional’ es desgarrador. De los 30 municipios que conforman el departamento de Córdoba, 24 están bajo el agua o seriamente afectados. La cifra de daños es alarmante: más de 300 barrios impactados, veredas incomunicadas y resguardos indígenas que han visto desaparecer sus medios de subsistencia.
“Esta situación climática se viene avisando hace más de un mes y no se tomaron las precauciones del caso“. Para De La Espriella, el problema radica en la politización de las dependencias públicas, donde los cargos técnicos han sido entregados a personas que carecen del conocimiento necesario para enfrentar problemas de esta magnitud. El resultado de esta falta de idoneidad es una cadena de errores que hoy se traduce en personas heridas, desaparecidos y viviendas reducidas a escombros.
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Reingeniería técnica frente a la corrupción sistémica
Ante la magnitud del desastre, surge la pregunta necesaria sobre el papel de las entidades encargadas de proteger a la población. Abelardo De La Espriella, en su calidad de candidato a la Presidencia, ha planteado una visión clara sobre lo que debe ser la administración de los recursos en situaciones de crisis.
Al ser consultado sobre el futuro de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Fondo de Adaptación, organismos que históricamente han estado salpicados por escándalos de desvío de fondos, su respuesta fue directa y contundente: “Lo primero es que no se lo roben”. Para el líder de Defensores de la Patria, la reconstrucción de la confianza ciudadana empieza por asegurar que cada peso destinado a una emergencia llegue efectivamente al damnificado y no a los bolsillos de la corrupción política.
La visión de la ‘Nación Milagro’ que propone De La Espriella exige que estas entidades dejen de ser botines burocráticos para convertirse en brazos técnicos de alta eficiencia. El candidato sostiene que la gestión del riesgo debe estar liderada por ingenieros, hidrólogos y expertos en planeación urbana que entiendan la dinámica de nuestros ríos y costas.
Bajo su mando, la prioridad será la ejecución de obras de prevención permanentes, como el reforzamiento de jarillones y la modernización de los sistemas de drenaje, evitando así que el Estado reaccione solo cuando el agua ya ha entrado a las casas de los ciudadanos. La prevención no es un gasto, sino la inversión más noble que un gobierno puede hacer para proteger la vida de sus compatriotas.
Este momento de crisis también es un llamado a la solidaridad nacional. De La Espriella ha elevado una petición ferviente para que cese el temporal, pero también ha convocado al pueblo colombiano a canalizar su apoyo hacia Córdoba.
Como un hombre profundamente conectado con sus raíces, el candidato siente el dolor de su tierra como propio y reconoce que la recuperación de los 24 municipios afectados requerirá de un esfuerzo conjunto entre el sector público, la empresa privada y la ciudadanía. La resiliencia del pueblo cordobés, ese espíritu trabajador y lleno de “ardentía”, es el motor que permitirá levantar nuevamente los barrios y veredas que hoy están sumergidos.
De La Espriella reafirma que su compromiso como líder de Defensores de la Patria es con la verdad y la eficiencia. No se trata de ofrecer paliativos temporales, sino de transformar la manera en que el Estado interactúa con el territorio. La tragedia de Córdoba debe ser el último recordatorio de que la improvisación en los cargos públicos cuesta vidas.
El futuro de Colombia depende de una gerencia que priorice la capacidad técnica y la honestidad radical por encima de los compromisos partidistas. Bajo el liderazgo del tigre, el orden y la previsión serán las herramientas para asegurar que nunca más una lluvia avisada se convierta en una tragedia evitable.
Únete a Defensores de la Patria
La situación de Córdoba es el reflejo de un país que necesita orden, técnica y honestidad. Si crees que Colombia merece un gobierno que proteja a sus ciudadanos con eficiencia y que no permita que los recursos de emergencia se pierdan en la corrupción, te invitamos a sumarte al movimiento Defensores de la Patria. Respalda la candidatura presidencial de Abelardo De La Espriella y sé parte de la manada nacional que trabajará por una gestión pública transparente y profesional. ¡Es el momento de estar firmes por la patria y defender a los más vulnerables con la determinación del tigre! ¡Inscríbete hoy mismo y ayudemos juntos a reconstruir el futuro de nuestra nación!