De La Espriella: el éxito no es suerte, es ensayo y error hasta acertar

Diciembre 12, 2025. 02:43. p.m. Para el precandidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, Abelardo De La Espriella, la construcción de una nación próspera al igual que la edificación de una vida exitosa o una empresa sólida, no es producto del azar ni de fórmulas mágicas. Se trata de un proceso riguroso, casi científico, donde la perseverancia es la única variable innegociable. 

En su visión, tanto los negocios como la gestión pública deben regirse por un método pragmático que muchos temen, pero que es el único que garantiza resultados reales: el ensayo y el error.

De La Espriella desmitifica el camino al triunfo, alejándose de la suerte y acercándose a la disciplina. “El método de los negocios es como los experimentos: ensayo y error”, afirma el líder político. Para él, la vida misma es un “proceso de equivocarse y acertar”. Lejos de ver el error como un estigma, lo revaloriza como el maestro indispensable que allana el camino hacia la meta. “Dicho de otra manera, esos errores son los que terminan allanando el camino hacia el éxito”, explica.

Bajo esta filosofía, el líder de Defensores de la Patria redefine el concepto de fracaso. En una sociedad que castiga la equivocación, De La Espriella sostiene que “el verdadero fracaso es cuando te rindes, no cuando sigues intentándolo a pesar de que no aciertas“. Esta mentalidad resiliente es la que permite transformar los “golpes que no puedes esquivar” en lecciones con una “función educativa” vital para el carácter. El éxito, por tanto, consiste en “no aburrirse de los fracasos” y mantener el enfoque en la dirección de los sueños.

También te puede interesar: De La Espriella: “El pueblo colombiano y EE.UU. impedirán que Petro se atornille en el poder 

De soñador a hacedor: la autoridad del sector privado

Abelardo De La Espriella no habla desde la teoría, sino desde la evidencia de una trayectoria multifacética. Se define a sí mismo como un “soñador que ha hecho realidad todos sus sueños” y, más importante aún, como un “hacedor de cosas”. 

Su hoja de vida es el testimonio de esta determinación: fundó una de las firmas de abogados más importantes de Colombia, ha  consolidado una familia funcional durante 18 años, incursionó en la industria de licores con marcas propias (Ron Defensor y el vino Fratelone), lanzó una línea de moda, escribió cinco libros —dos de ellos bestsellers— y levantó proyectos inmobiliarios de lujo.

Cada uno de estos logros requirió la aplicación del método científico del ensayo y error. El precandidato recuerda, por ejemplo, que antes de lanzar su ron al mercado, hubo “200 ensayos para llegar al producto final”. Esta capacidad de iterar hasta alcanzar la excelencia es lo que diferencia al empresario del burócrata.

Aquí radica una de las críticas más agudas del precandidato presidencial al sistema actual: la desconexión entre el sector público y la eficiencia. De La Espriella contrasta su éxito en el mundo privado, donde “triunfan los mejores” y “el que no funciona va para afuera”, con la inoperancia del Estado. Esta experiencia le otorga, según él, la “autoridad” moral y técnica para dirigir la “empresa más importante de Colombia”, que es la Presidencia de la República.

El líder señala que el ingrediente crítico que falta en la política nacional no es el diagnóstico, sino la ejecución. Lo que se necesita es “valor, la autoridad, la fortaleza y el carácter” para implementar las soluciones que todos conocen, pero que pocos se atreven a ejecutar por miedo al costo político o al qué dirán.

Precisamente, sobre la crítica y la oposición, De La Espriella ofrece un consejo final que ilustra su talante frente a la adversidad. Advierte que si uno deja sus sueños en manos de las opiniones ajenas, “no vas a hacer nada nunca en la vida”. Su actitud frente a los detractores es una mezcla de estoicismo y astucia empresarial: “Soy tan jodido que cuando me tiran piedras, hago esculturas y las vendo caras”.

Con esta visión, Abelardo De La Espriella invita a los colombianos a no detenerse, a ser constantes y a entender que la reconstrucción del país requerirá, al igual que los grandes negocios, determinación, corrección de rumbo cuando sea necesario y una voluntad inquebrantable de no rendirse jamás.

Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.

¡Firme por la Patria!

Compartir en

WhatsApp

Déjanos tu correo para avisarte cuando abramos inscripciones