Marzo 3 de 2026
El presidente Nayib Bukele se convirtió en referente para quienes piden orden. En El Salvador, los resultados en seguridad han sido notorios. Abelardo De La Espriella lo ha reconocido públicamente. Sin embargo, también ha sido claro en algo: Colombia no es El Salvador, y sus problemas tampoco son los mismos; sabe que sus métodos han sido eficientes, pero también que no se pueden establecer mecanismos iguales cuando la historia es diferente.
Para el líder de los Defensores de la Patria, “lo de Bukele es extraordinario, pero las condiciones de Colombia son diferentes y requieren un esfuerzo superior”. Esta frase tiene puntos clave: admiración y sensatez. Se admira un liderazgo, pero se reconocen las diferencias de los escenarios. En El Salvador el foco estuvo en las pandillas urbanas. En Colombia el panorama es más amplio: conflicto armado prolongado, economías ilegales, estructuras criminales dispersas y presencia territorial compleja.
¿Y si a eso se le suman las diferencias geográficas e históricas? Estamos ante una realidad que no puede compararse. Miremos la magnitud del reto: El Salvador es un país pequeño (21.041 km²), con una población de apenas 6,3 millones de personas y un problema concentrado en pandillas urbanas como MS-13 y Barrio 18. Por su parte, Colombia tiene 1,14 millones de km², cerca de 54 millones de habitantes, un conflicto armado de más de seis décadas, grupos armados ilegales, narcotráfico transnacional y una geografía compleja. Abelardo, sabe que lo que viene no será fácil, pero también tiene la certeza de que tiene el carácter y la determinación para lograr lo que se propone.
Inteligencia y mano firme para enfrentar nuestros conflictos
Abelardo profundizó: “El Salvador es un ejemplo de valentía, pero nosotros tenemos que construir nuestro propio camino: seguridad con legalidad, mano dura sin perder la democracia”, es decir firmeza frente al crimen, pero dentro del marco constitucional. Resultados, sin desmontar el Estado de derecho. Porque si hay un hombre de leyes y defensor de la patria y la Constitución, es Abelardo De La Espriella.
El candidato no le teme al uso de la fuerza, pero entiende que no puede usarse sin estrategia. Su enfoque es determinante: aplicar con mano firme y con la inteligencia necesaria para golpear donde más le duele al crimen. Así Colombia se acerca a las condiciones que la dignificarán: el bandido en las cárceles, el ciudadano con libertad económica y una tecnología estatal que acompañe cualquier lucha. Con lo anterior, Abelardo rescatará a Colombia.
La tecnología, arma para el desarrollo
Para el líder del movimiento ciudadano Defensores de la Patria “la tecnología es fundamental para la lucha contra el crimen. También es fundamental para el tema de la salud, para el tema de la medicina, para el tema de los impuestos, para recortar el Estado. Yo no creo que se pueda manejar un país en lo sucesivo si no hay tecnología, si no hay innovación y si no hay inteligencia artificial”. Con estas herramientas se abonará un camino donde la competitividad y la eficiencia sean armas contra la corrupción, el conflicto y el atraso en el que está sumergido nuestro país por no invertir los recursos en las cosas importantes: devolverle la tranquilidad al ciudadano y la grandeza a la Nación.
Bajo esta visión, De La Espriella propone fortalecer la Fuerza Pública con tecnología y capacitación, cortar de raíz el financiamiento del crimen organizado, construir megacárceles de máxima seguridad donde no entre ni la señal de la Santa Cruz, y, sobre todo, dar solución a las problemáticas que dan origen a la violencia. ¿Cómo se logrará? mediante empleo juvenil, educación vocacional y libertad financiera para que la gente no vea en el crimen una salida.
https://x.com/abdelaespriella/status/1958144806586028036?s=61&t=5gtDg9yt4RYmo44aTW0K6w
¡Firmes por la Patria!