Noviembre 26, 2025. 02:12 p.m.
En un análisis crudo sobre la situación económica y administrativa de Colombia, Abelardo De La Espriella, precandidato presidencial y líder del movimiento Defensores de la Patria, sentenció una de sus máximas centrales: “El tamaño del Estado es directamente proporcional al tamaño de la corrupción”.
Desde su perspectiva, el gigantismo estatal no solo fomenta la ineficiencia, sino que crea el caldo de cultivo perfecto para el desvío de recursos públicos y el clientelismo. El líder político argumentó que la solución para el país es aplicar la misma lógica que se aplica a una empresa en quiebra. “¿Qué es lo primero que hace uno cuando uno llega a una empresa quebrada? (…) Pues lo primero que uno hace es recortar gastos”.
Sostuvo que esta es una verdad evidente para cualquier gestor privado, pero que choca con la lógica de la clase política tradicional, la cual, según él, busca “más puestos para incentivar la burocracia y para ver qué billete sacan de eso”.
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Un recorte drástico para sanear la Nación
La propuesta central de Abelardo es una reducción del aparato estatal que podría alcanzar hasta el 40 %. Este recorte sería estructural, implicando la eliminación de ministerios, embajadas, dependencias superfluas y una gran cantidad de los más de 700.000 empleados y contratistas que, en su opinión, “le sobran” al Estado.
Para el precandidato, el dinero público debe ser tratado con la máxima austeridad, “como un abad de monasterio o un síndico de convento”, prometiendo una posesión presidencial, sobria y sin lujos. Su crítica se extiende a la excesiva regulación que, afirma, “se atraviesa como mula muerta en la actividad empresarial” y que debe ser derogada para generar una verdadera libertad económica. “Entre menos intervenga esa empresa, que es el Estado en la vida de la gente, es mucho mejor”, afirmó.
Las consecuencias de un Estado más pequeño y funcional, según su planteamiento, serían directas y positivas para los colombianos. La reducción del gasto permitiría un alivio tributario inmediato, comenzando por la eliminación de impuestos que considera “repelentes” y “crueles”, como el 4×1000. Además, argumenta que controlar el gasto público es fundamental para combatir la inflación y sanear la economía nacional.
Un llamado a la acción por el cambio
Abelardo De La Espriella hace un llamado a los colombianos a entender que la riqueza no la genera el Estado, sino las condiciones de seguridad jurídica y física para los inversionistas. “Si tú tienes eso, tienes confianza inversionista y si tienes confianza inversionista, vas a tener inversión social”.
El precandidato insiste en que Colombia no necesita más diagnósticos, sino la voluntad política para ejecutar las soluciones que, a su juicio, son obvias. La tarea, sin embargo, requiere del respaldo de una ciudadanía activa que exija y participe en este profundo rediseño del Estado.
Por ello, Abelardo De La Espriella extiende una convocatoria a todos los colombianos que compartan la visión de un Estado austero, eficiente y al servicio de los ciudadanos, y no a la inversa.
Los invitamos a unirse a Defensores de la Patria.