El precandidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, Abelardo De La Espriella, afirmó que Colombia está ante el inicio de una etapa decisiva: la reconquista de la nación, un proceso que, según él, marcará el 2026 como el año del renacer.
Su mensaje invita a superar la incertidumbre, recuperar la seguridad, restablecer los valores y reconstruir la confianza en un país que, asegura, tiene la fuerza espiritual y cívica para levantarse nuevamente.
El año del renacer: seguridad, valores y futuro
“No confundiré el olvido con la justicia. El olvido es impunidad y la impunidad es uno de nuestros peores males. Yo haré justicia y lo haré con la espada de la ley y el escudo de la Constitución”, manifestó el precandidato.
También te puede interesar: Abelardo De La Espriella: “La libertad de culto es un principio constitucional”
Desde esa premisa, presentó la visión de un país que se pone en marcha hacia su recuperación moral, institucional y ciudadana. Para él, la reconquista no es un llamado a la confrontación, sino un esfuerzo nacional para encaminar a Colombia por la senda de la seguridad, la cultura ciudadana y el respeto por la ley.
“El 2026 es el año del renacer de Colombia”, declaró. Ese renacer, afirma, implica el regreso al orden, el retorno a los valores que sostienen a las sociedades fuertes y libres, y la recuperación de la confianza en las instituciones.
La propuesta abarca también una nueva ética pública: “El regreso a los valores de la contrarrevolución de la extrema coherencia, de volver al humanismo y al estoicismo como filosofías de vida y de gobierno”, expresó. Para él, esa coherencia implica gobernar con principios firmes, claridad moral y responsabilidad ante la historia.
Abelardo De La Espriella planteó un país que no renuncia al progreso, sino que lo abraza:
- El tiempo de las artes, como expresión de identidad y sociedad.
- El tiempo de la ciencia y la tecnología, donde la inteligencia artificial y la innovación se convierten en motores del desarrollo.
- El tiempo de la conciencia emocional, entendida como la capacidad de liderar con empatía.
- El tiempo del medio ambiente y de las industrias con propósito, orientadas al bienestar colectivo y no solo al crecimiento económico.
Su visión, aseguró, es la de un país que se reconstruye a través de la unión, no de la confrontación. Un país donde empresarios y trabajadores avanzan como aliados; donde la sociedad respalda a sus policías; donde estudiantes y maestros reman hacia el mismo horizonte; donde se cierra la brecha social y se aprende colectivamente a salir adelante.
“Es el tiempo de la unión entre empresarios y trabajadores, entre la sociedad y sus policías, entre estudiantes y maestros”, enfatizó.
Un gran equipo para reconstruir la patria
Abelardo De La Espriella afirmó que Colombia enfrenta desafíos reales, pero también posee una reserva de carácter que lo hace capaz de superar cualquier crisis. “Es el tiempo de generar unidos este país, como el gran equipo que somos”, dijo, apelando a la disciplina, la lealtad y la fortaleza espiritual de los colombianos.
En su mensaje, recordó que la división social ha sido una de las heridas más profundas de los últimos años, y llamó a superarla mediante la idea de un país donde “todos, menos quienes han destruido la institucionalidad, cabemos en esta nación de corazón grande”.
Para De La Espriella, su liderazgo parte de un compromiso total con la nación: “Yo soy el Tigre y para eso estoy aquí, plantado ante ustedes como una fiera, para defender a Colombia con mi vida si es necesario”. Su discurso, sin embargo, se mantiene enmarcado en la ruta institucional: la defensa de la Constitución, el fortalecimiento de la democracia y el rechazo a cualquier forma de violencia.
El precandidato insiste en que la reconquista de Colombia es un proyecto ético, cívico y patriótico, y que solo será posible si el país avanza unido, con disciplina, propósito y convicción.
Únete a Defensores de la Patria y haz parte de este renacer nacional.
Colombia necesita de sus ciudadanos para volver a ponerse de pie. Es momento de construir juntos el país que merecemos.