Durante su gira por Bucaramanga, y en entrevista con Olímpica Estéreo, Abelardo De La Espriella concretó su compromiso con Santander, un departamento que hoy carga con las deudas pendientes del gobierno nacional. El líder de Defensores de la Patria ha venido a ponerse al servicio de la patria y los dones que Dios le dio para salvar y recuperar a Colombia, y eso se traduce en obras específicas para la región.
Su promesa es un voto de confianza: los santandereanos “se van a sentir orgullosos de haberme apoyado”, pues retornará la esperanza, el porvenir, la seguridad y la libertad a su pueblo.
Compromisos de infraestructura y dignidad
Abelardo entiende que el progreso se mide en proyectos tangibles que mejoran la calidad de vida y la competitividad. Su compromiso con Santander se centra en resolver las obras largamente esperadas y en saldar una deuda ambiental impostergable.
La primera de ellas es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (‘Ptar Río de Oro’), una deuda que hay que pagar con la región. También manifestó su férreo compromiso con hacer realidad el aeropuerto internacional de carga y la crucial doble calzada Barbosa-Piedecuesta, junto con la variante a San Gil, que aliviarán el tránsito y dinamizarán la economía.
El compromiso primario es liberar a Santander de la inseguridad, combatiendo a los narcoterroristas que operan en zonas aledañas y amenazan la estabilidad del departamento.
Gestión presidencial en el territorio
Para garantizar que estos proyectos no se queden en promesas, Abelardo ha anunciado un modelo de gestión que pone la Presidencia al servicio directo de los departamentos.
Se compromete a no salir del país durante los cuatro años de su presidencia y a ejercer el poder desde cada uno de los 32 departamentos. Esto implica que los ciudadanos lo verán “en Bucaramanga despachando por una semana”, con un puesto de mando unificado para resolver los problemas de la región con el mando policial y el mando militar.
La visión de Abelardo también incluye la defensa del territorio ante amenazas externas, como la denuncia y la acción legal que interpuso contra el memorando de entendimiento entre el Ministerio de Comercio Exterior y el gobierno venezolano, que buscaba crear una “zona franca del narcotráfico” en el Catatumbo, amenazando la soberanía de la región.
El cumplimiento de los compromisos con Santander es la prueba de que un gobierno con carácter, autoridad y determinación puede devolverle la grandeza a Colombia.
La educación debe ser un vehículo hacia la productividad, la independencia económica y el carácter inquebrantable.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.