Abelardo De La Espriella ha logrado que su voz resuene en la campaña presidencial por una razón simple y contundente: habla claro, no se arrodilla y no teme decir lo que piensa y siente. Se define a sí mismo como el verdadero outsider que Colombia necesita, ya que no proviene de la burocracia, las cuotas de poder, ni los círculos de favores.
“Yo nunca he sido empleado, nunca he sido servidor público, he sido empresario, abogado y creador de riqueza. Y aunque soy uribista, no pertenezco a ningún partido”, ha dicho De La Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria.
Con estas palabras, se presenta como una figura distinta en la fauna política, alguien cuya trayectoria en el sector privado le ha enseñado que allí no hay espacio para la mediocridad ni para las promesas vacías.
Su propuesta para el futuro de Colombia es hacer las cosas de manera diferente: menos burocracia, más decisión, menos cálculo electoral y más autoridad. Su condición de “outsider” le permite conectar con un electorado cansado de figuras recicladas, promesas incumplidas y pactos ocultos. Su mensaje es directo y sin ambigüedades: “No vengo del sistema, vengo a cambiarlo”.
La voz de Abelardo De La Espriella resuena en un electorado agotado de ver cómo la corrupción devora al país. Abelardo lanza un reto directo: enfrentar a los corruptos de frente, sin titubeos, y devolver a los colombianos los recursos que les pertenecen.
En lo económico, ha sido claro: Colombia tiene recursos naturales suficientes para no seguir exprimiendo a la clase media y al sector productivo con más impuestos. Propone aprovechar de manera legítima lo que yace en nuestra tierra, reducir la carga tributaria, eliminar medidas injustas como el 4×1000 y así abrir camino a la inversión, la generación de empleo y el bienestar de las familias.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.