Abelardo De La Espriella ha dejado claro que su candidatura a la presidencia no es la de un político tradicional. Con un tono que llama a la acción y un deber que, en sus propias palabras, le “quema el alma”, el precandidato se presenta como un hombre de resultados, un empresario que no viene a pedir votos con promesas vacías.
En un mensaje que resuena con un llamado a la acción, el precandidato y líder del movimiento Defensores de la Patria ha revelado la verdadera motivación detrás de su decisión de dejarlo todo: un “deber”.
Para él, su historia no se trata de una aspiración política común, sino de una cruzada por la coherencia y los principios que, lamentablemente, el país ha olvidado.
Abelardo De La Espriella se presenta como un hombre de resultados, un empresario que no viene a pedir votos con promesas vacías.
En materia de seguridad, De La Espriella propone una mano dura contra la criminalidad. Está dispuesto a reactivar las fumigaciones y la aspersión aérea contra los cultivos ilícitos, y plantea el uso del poder aéreo y de las fuerzas armadas para bombardear campamentos de grupos criminales.
Además, busca renovar las alianzas militares con Estados Unidos e Israel para dotar al ejército colombiano de tecnología de punta. Para combatir la extorsión, propone la creación de un bloque de búsqueda especializado contra los líderes de estas bandas.
En el ámbito de la economía, su visión es pragmática. Afirma que es necesario recortar el Estado en un 40 % para hacerlo más pequeño y eficiente, eliminando a los 700.000 funcionarios y contratistas que, según él, le sobran a la nación.
También promete estabilizar y bajar el precio de la gasolina, que considera insostenible para las familias y los negocios. Además, asegura que continuará con la extracción de recursos mineros, ya que el subsuelo colombiano está “lleno de riquezas” que pueden dinamizar la economía si se explotan de manera responsable.
Su verdadero poder reside en su autenticidad y en la convicción de que ha llegado el momento de liderar un cambio radical y urgente para la nación.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.