Por: Redacción Defensores de la Patria
Abelardo De La Espriella respondió con claridad a la pregunta que muchos colombianos se hacen en este momento y es ¿por qué decidió dar el salto definitivo a la política y lanzarse a la presidencia de la República?
Su explicación se fundamenta en una convicción profunda de carácter espiritual y en lo que él denomina un “deber moral” ineludible con la nación.
El abogado y líder del movimiento Defensores de la Patria relata que durante su estadía en Italia le pidió a Dios lo mismo que le pidió el rey Salomón “discernimiento, sabiduría y valor”.
Con esas palabras puso en manos divinas la decisión de entrar en la política, pidiendo además que, si ese no era su camino, fuera apartado de él.
Según explica, los acontecimientos posteriores confirmaron que no se trataba de una elección suya sino de un designio superior que lo condujo hasta el escenario actual.
“Dios fue poniéndome en el camino todo lo que está sucediendo hoy y yo entendí que no era una decisión mía, sino un designio superior y por eso estoy aquí”, expresó.
Durante una década se mantuvo alejado de cualquier aspiración política, “sacándole el cuerpo” a lo que hoy considera inevitable.
Además, aseguró que “existe un momento en la vida de un hombre en el que no puede escapar a su destino y, ese destino, está guiado por un plan mayor que no depende de mí, sino del propio CEO”, en alusión a Dios.
Esta convicción lo llevó a aceptar un reto que no concibe como un sacrificio personal, sino como una obligación ética de servirle a Colombia en un momento crítico de su historia.
De La Espriella insiste en que su candidatura no nace de la ambición, sino de la certeza de que posee la capacidad y la determinación necesarias para transformar al país.
Afirma que cuando el Estado toma la decisión de actuar con firmeza nunca pierde, y sostiene que, “en el fondo de mi corazón sé que puedo hacer grande a Colombia y los resultados se verán pronto”.
Para cumplir con ese designio divino, De La Espriella se ha fijado como meta la recolección de más de tres millones de firmas que respalden su candidatura y lo habiliten para llegar a la Casa de Nariño.
Su propósito es abrirse paso hacia la Presidencia de la República no solo con el apoyo ciudadano, sino también con un programa basado en propuestas de seguridad, justicia y desarrollo económico, respaldadas por seguidores que lo consideran la vía para liberar a Colombia del abismo político, social y moral en el que se encuentra.
Ha llegado el momento de que Colombia elija un camino distinto, guiado por la sabiduría, la determinación y el compromiso con la verdad.
El movimiento Defensores de la Patria invita a cada ciudadano a sumarse a esta causa y a respaldar este proyecto transformador de la mano de su visionario para hacer “grande a Colombia”.