El precandidato presidencial Abelardo De La Espriella explicó la diferencia entre la revancha política y la verdadera justicia. Con contundencia declaró: “Yo no gobernaré con espejo retrovisor, pero sí haré justicia con todo el que infrinja la Ley”.
Según el líder de Defensores de la Patria, mirar por el espejo retrovisor implica evadir responsabilidades propias y endosarles a otros, mientras que la justicia consiste en “castigar a los que han hecho daño y se han robado el país”.
De La Espriella, marca su intención de no quedarse atrapado en la retórica de la revancha ni en el ajuste de cuentas con el pasado. Sin embargo, fue enfático en que no habrá impunidad, todo aquel que haya delinquido, desde políticos corruptos hasta cabecillas del narcotráfico, tendrá que enfrentar las consecuencias de sus actos.
“Aquí no se trata de venganzas ni de persecuciones personales. Se trata de restablecer la justicia y de que en Colombia nadie esté por encima de la Constitución”, recalcó, diferenciándose tanto de los discursos de “perdón y olvido” como de los gobiernos que han usado la justicia como arma de persecución ideológica.
De La Espriella recordó que, dentro del marco constitucional, un presidente puede actuar con decretos ejecutivos para hacer cumplir la Ley sin necesidad de nuevas reformas. A su juicio, no se trata de seguir produciendo normas inútiles, sino de “derogar la mitad de las que existen y aplicar las que realmente sirven”.
El precandidato también vinculó su visión de justicia con el modelo económico. Aseguró que el Estado no debe asfixiar a los ciudadanos con impuestos desproporcionados mientras permite que la corrupción se lleve billones de pesos. “De cada peso que produce un colombiano, tiene que entregar hasta el 40 % al Estado. Eso es una locura. Mientras tanto, la corrupción nos cuesta entre 60 y 70 billones de pesos al año”, denunció.
Su propuesta conecta con uno de los mayores problemas que enfrenta Colombia: la corrupción. Según la Auditoría General de la República, en 2023 la corrupción le costó al país más de 50 billones de pesos en responsabilidad fiscal. A esto se suma el análisis de Transparencia por Colombia que advierte que entre 2016 y 2022 se comprometieron más de 137 billones de pesos en hechos de corrupción, de los cuales se perdieron 21, 3 billones y apenas se recuperaron 9 billones.
El líder de Defensores de la Patria propuso, además, reducir el tamaño del Estado, facilitar la inversión extranjera y liberar al aparato productivo de cargas excesivas. Según él, Colombia tiene todo para ser una nación próspera, pero la corrupción y la falta de autoridad han impedido ese desarrollo.
Con este planteamiento, De La Espriella busca marcar distancia tanto de los gobiernos que han usado la justicia como instrumento de persecución política. Su promesa es clara: no gobernar desde el rencor, pero tampoco permitir la impunidad.