Febrero 17 de 2026
Con las situaciones que ha venido enfrentando el país como consecuencia de las lluvias, comprender la magnitud de la fuerza de la naturaleza y la falta de visión que han tenido los gobernantes por años, es un llamado urgente a buscar soluciones, a mitigar y no permitir que el evento ocurra y luego se busquen soluciones. ¿Qué se ha hecho con la plata que se ha destinado a la prevención y a obras para evitar calamidades como las que se están viviendo en Colombia?
Esta pregunta tan recurrente en los colombianos, cada vez que las emergencias de los territorios ocupan los titulares, es una repetición de lo que se enfrenta con las consecuencias del cambio climático. Catástrofes cada vez más inciertas, cada vez más desmesuradas, cada vez con más víctimas.
Frente a la emergencia humanitaria, social y económica en el país, particularmente del departamento de Córdoba, tierra del candidato presidencial Abelardo De La Espriella, él afirma con visión pragmática: “La mejor manera de manejar las emergencias es con planeación, con estrategia porque sabemos que lo que pasó en Córdoba podía pasar y no se tomaron medidas correctivas, no se armó una estrategia, no se tomaron precauciones”.
Un liderazgo que una, no que divida
Para De La Espriella, es lamentable que, en medio de las tragedias, el liderazgo nacional divida en lugar de unir. “Cuando la señora que perdió su casa no le importa el tema de la ideología. Cuando un hombre que perdió su negocio no le importa si el presidente es de izquierda o de derecha, él necesita que le resuelvan el problema”. Por ello, el candidato hizo un llamado a las ayudas comunitarias, la cooperación internacional, el sector privado para que se sumen a las soluciones sin colores políticos.
Según cifras dadas a la opinión pública, 24 de los 30 municipios del departamento de Córdoba están inundados y son más de 140.000 personas afectadas. Este tipo de calamidades no deben repetirse. Por ello, Abelardo ha sido crítico de la improvisación y el oportunismo político, y tiene la firme convicción de que es necesario anticiparse con expertos técnicos al frente de las entidades públicas. Adicionalmente, señala que el presupuesto de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD) ha sido “robado” y está dirigido por figuras “políticas ideologizadas” sin el conocimiento técnico necesario para prevenir o mitigar.
Propuso que, en vez de declarar emergencias reactivas, se utilice de forma eficiente el presupuesto disponible para prevención. Esto evitaría que una inundación previsible se convierta en catástrofe humanitaria.
De La Espriella insiste en que Colombia no puede seguir repitiendo el ciclo de improvisación, lo que encaja en su visión general de gobierno: un Estado eficiente, con expertos en puestos clave y énfasis en prevención para evitar que el pueblo colombiano sufra por las decisiones y la falta de planeación de quienes ocupan cargos sin tener conocimientos. En Córdoba, la ausencia de precauciones convirtió una temporada de lluvias en emergencia masiva, y esto no puede repertirse ni vivirse en ningún otro departamento. Su llamado es claro: invertir en planeación no es un lujo, es una obligación.
¡Firmes por la Patria!