La visión de Abelardo De La Espriella sobre la democracia, la competencia y el respeto por el elector

Por: Redacción Defensores de la Patria

Yo soy tan libertario y creo tanto en la democracia que considero que debe haber todos los candidatos posibles y que el mercado electoral escoja el mejor producto”, así lo afirmó Abelardo De La Espriella, dejando claro que en la contienda presidencial la competencia no lo asusta, pero la respeta.

Lejos de la política del ataque personal y las campañas sucias, De La Espriella propone una forma que hoy en día parece extraña, hacer política y hacerla de manera firme, directa y sin disfraces.

Él no necesita desprestigiar a otros para destacar lo propio y aseguró que “para vender mi producto no tengo que hablar mal de otro. No tengo por qué mandar a atacar a otros”, el líder del movimiento Defensores de la Patria, marca una línea ética y estratégica que lo diferencia del resto del espectro político.

Y lo deja aún más claro cuando habla de otros aspirantes que, como él, defienden ideas de derecha y valores tradicionales, “me parece que ellos (refiriéndose a Vicky Dávila y Santiago Botero) están haciendo un ejercicio válido y que la gente decida”. 

No hay enemistad, ni vetos, ni soberbia, sino más bien, una convicción de que lo importante no es quién grita más fuerte, sino quién propone con más claridad.

Pero su mensaje no se limita a quienes piensan parecido, De La Espriella también rechaza los ataques contra quienes tienen posturas de izquierda asegurando que “no tiene sentido. Que me voy a poner a atacar a la gente de la izquierda. Salgamos todos al ruedo, mostremos el producto, propongamos ideas, y que sea el pueblo, los electores, en su real saber y entender, quienes decidan al final cuál es el mejor “producto político o electoral” que quieren comprar”.

Es una declaración que exige altura, y que lanza un llamado a cambiar el tono de la política nacional porque mientras otros se dedican a destruir, él se concentra en construir orden, seguridad, justicia, empleo y respeto por la institucionalidad.

Ese es el corazón de su visión libertaria que todos tengan la oportunidad de competir y que sea el pueblo quien decida, no desde la manipulación ni el odio, sino desde la libertad real de elegir entre proyectos de país

Su idea de política es la del honor, la de los valores, la del carácter. 

Cree en el mérito, en la disciplina y en la palabra cumplida, por eso su proyecto no se basa en aplausos fáciles ni promesas populistas, sino en una oferta clara y contundente para los colombianos, una nación con orden, con autoridad, con oportunidades y con libertad para trabajar, crecer y vivir en paz.

La entrevista fue concedida al medio digital independiente Desigual, y dejó claro que su liderazgo no se construye desde el ruido, sino desde la coherencia.

Porque la nueva Colombia no necesita más divisiones, necesita grandeza para debatir sin destruir, para respetar al adversario sin claudicar en los principios, para entender que, en democracia, la mejor arma no es el insulto, sino la verdad.

¡Firme por la Patria!

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