Por: Redacción Defensores de la Patria
La crisis venezolana continúa siendo un foco de tensión para América Latina y el colapso institucional, la represión y el narcotráfico desbordado han generado un éxodo de más de siete millones de ciudadanos con Colombia como principal receptor de esa migración.
Ante este panorama, Abelardo De La Espriella, precandidato presidencial y líder del movimiento Defensores de la Patria, ha mantenido su posición al asegurar que “lo de Venezuela solo se resuelve con una intervención militar. No hay forma de hacerlo de otra manera porque esos bandidos saben que salen de allí y es cárcel o exilio. En consecuencia, tratarán de retener el poder a como dé lugar. Hay que sacarlos, ponerles un uniforme naranja y meterlos en una prisión federal de los Estados Unidos por el resto de su vida”.
El abogado ya había advertido en redes sociales que “Venezuela está abocada a una salida militar, ya sea mediante una intervención extranjera o porque el propio pueblo decida enfrentar ese régimen”.
De La Espriella celebró las medidas de la justicia estadounidense, entre ellas la recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Nicolás Maduro: “El jefe del cartel de narcotráfico que se robó las elecciones en Venezuela debe ser llevado ante la justicia”, con esta afirmación, subrayó la dimensión criminal del régimen chavista, al que responsabiliza de haber convertido al país vecino en un epicentro del narcotráfico regional.
El precandidato también vinculó directamente a Gustavo Petro con el régimen venezolano al afirmar que: “Petro y Maduro son las cabezas visibles del Cartel de los Soles” y denunció que el presidente colombiano “ha negociado la creación de una zona bilateral en la frontera… convertido en paraíso del narcotráfico”, estas acusaciones enmarcan su visión de que el problema venezolano no solo atañe a Caracas, sino que compromete la seguridad y soberanía de Colombia.
De La Espriella dejó claro que una vez posesionado en la Casa de Nariño impondrá una política internacional firme frente a las dictaduras, así lo dejó claro en una entrevista con Blu Radio: “En mi gobierno no va a haber relaciones con Venezuela de ninguna clase, no va a haber relaciones con Nicaragua, no va a haber relaciones con Cuba ni con ninguna tiranía en el mundo”.
Para él, mantener vínculos diplomáticos con regímenes autoritarios significa legitimar el atropello a los derechos humanos.
La visión del líder de Defensores de la Patria está alineada con su discurso central, que es enfrentar con determinación a quienes vulneran la libertad, la justicia y la seguridad de los pueblos.
Así como en Colombia ha planteado una política de “mano dura contra los delincuentes y protección a la gente de bien”, en el plano internacional sostiene que no puede haber neutralidad frente a regímenes que oprimen a sus ciudadanos y que además representan una amenaza directa para la región.
La historia de ambos países está estrechamente entrelazada, y el futuro de Colombia no puede desligarse de lo que ocurra al otro lado de la frontera.
En medio de la crisis, De La Espriella hace un llamado a los ciudadanos para unirse a la causa de rescatar los valores de la patria, porque solo con decisión, firmeza y unidad podrá construirse un futuro donde Colombia y Venezuela retomen el camino de la democracia.