Cambiar la mentalidad: la propuesta de Abelardo De La Espriella para enseñar a comer a los niños

Abelardo De La Espriella sorprendió en una reciente entrevista al tocar un tema del que poco hablan los candidatos presidenciales: la nutrición como política de Estado. Para él, el futuro de Colombia también se juega en la mesa y comienza desde la infancia.

“Necesitamos enseñarle a comer a nuestros niños desde temprana edad para que no sean en el futuro una carga para el sistema de salud”, afirmó con la convicción de quien ha visto modelos exitosos en otras latitudes.

De La Espriella comparó el caso colombiano con países como Italia, donde ha vivido, y donde la regulación obliga a que los alimentos se preparen con ingredientes naturales. “Allá un pote de leche dura apenas un día porque no tiene conservantes”. Incluso existe legislación que fomenta la dieta mediterránea en entidades públicas, una práctica que, en su opinión, ha ayudado a contener el colapso del sistema de salud.

El precandidato aclara que Colombia no tiene por qué copiar la dieta, pero sí aprender del principio: alimentación balanceada y regulada desde la niñez. “Aquí nadie habla de eso, es la primera vez que escucho a un candidato presidencial hablar de nutrición”, le comentó el entrevistador, a lo que De La Espriella respondió: “Es lo que yo llamo inteligencia gastronómica”.

En su planteamiento, el líder de Defensores de la Patria, resaltó que el sistema de salud funcionó mejor, pero que hoy atraviesa una crisis por la  mala gestión del actual gobierno, sino también porque la sociedad no ha aprendido a prevenir desde lo más elemental, la alimentación.

La apuesta de De La Espriella es cultural y de mentalidad: “Solo podemos transformar el país cuando cambiamos de mentalidad. Hay que aprender a comer, aprender a beber, aprender a vivir. Eso es lo que cambia una sociedad y, por tanto, cambia una nación”.

Enmarca su visión de un Estado que no solo castiga al delincuente, sino que también invierte en el bienestar de la gente común, desde la infancia. Porque para De La Espriella, hablar de seguridad y justicia social también significa garantizar que los colombianos crezcan sanos, con hábitos de vida que fortalezcan a la sociedad en lugar de debilitarla.

En tiempos donde la política suele girar en torno a la confrontación, la idea de cambiar la cultura alimentaria de un país se presenta como una propuesta fresca y de fondo. Un mensaje claro, si queremos un mejor futuro, hay que empezar por la mesa de los más pequeños.

¡Firmes por la Patria!

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