La debilidad del Estado ante los grupos armados ilegales se ha disfrazado bajo el eufemismo de “procesos de paz”. Abelardo De La Espriella ha sido categórico: “En mi gobierno no habrá procesos de paz, habrá sometimiento de los bandidos”. Esta es una postura de autoridad, coraje y determinación que busca imponer el orden en la República, no negociar con sus enemigos.
El Estado, cuando se decide a actuar, “nunca falla”. Si se aplica la ley y se vale de la Fuerza Pública para imponer el orden, “no hay bandido que se resista”.
La falacia de la negociación y el proceso de paz
Abelardo, líder de Defensores de la Patria, rechaza de plano el diálogo con los criminales, defendiendo el principio fundamental de la ‘Pax Romana’, que se consigue “con la fuerza de las armas y las leyes de la República, sin negociación”. La historia reciente de Colombia demuestra el fracaso de los diálogos.
La experiencia empírica ha demostrado que los procesos de paz en Colombia han sido un “fracaso total”. El proceso con las Farc resultó en que “criminales de lesa humanidad obtuvieran curules” y que la desmovilización llevara al resurgimiento de “cuatro o cinco grupos más”.
De La Espriella ha calificado la ‘Paz Total’ como una “payasada” y una estrategia diseñada para destruir a Colombia. Denuncia que el régimen actual está “empoderando a los grupos ilegales” mediante la entrega de control territorial y la creación de “zonas francas de narcotráfico para garantizarles control político”.
El único proceso que funcionó, el de los paramilitares en el gobierno Uribe, no fue un proceso de paz, sino de sometimiento, donde el Estado “los arrodilló, los encanó y los extraditó”.
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La mano de hierro y la seguridad del ciudadano
El objetivo de Abelardo es hacer que el bandido “se vaya a otra plaza” porque en Colombia “no tiene cómo prosperar”. Esto se logra aplicando la ley con “Mano de Hierro” y sin contemporizar con los enemigos de la sociedad:
“Los criminales deben entender que quien no se someta a la justicia será dado de baja (abatido). Quien se someta debe ser encarcelado en establecimientos lo suficientemente duros para que pague su deuda con la sociedad, sin gabelas ni comodidades”, ha resaltado el precandidato presidencial, quien ha señalado que se atacará frontalmente el narcotráfico, “la fuente primigenia de todas las formas de violencia”, mediante la aspersión aérea (fumigación) y el bombardeo inmediato de los campamentos, pues el diferencial de la guerra está en el aire.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.