Durante su gira por Bucaramanga, y en entrevista con Olímpica Estéreo, Abelardo De La Espriella concretó su compromiso de transformar la gestión pública: gobernar los cuatro años desde cada uno de los 32 departamentos de la República, sin salir de Colombia. Esta propuesta de presencia ineludible busca saldar las deudas pendientes del gobierno nacional con Santander (como el aeropuerto internacional de carga o la variante a San Gil) y con el resto del país.
Su método no es el de un político tradicional, sino el de un líder que aplica el modelo del sector privado para la empresa más importante de un país: el Estado.
El despacho en terreno: rotación y solución directa
Abelardo se compromete a no salir del país durante su presidencia. En cambio, se dedicará a ejercer el poder directamente desde el territorio.Se compromete a que los ciudadanos lo vean despachando una semana en Bucaramanga y rotando por cada departamento. El mecanismo es un Puesto de Mando Unificado (PMU) en cada región para resolver los problemas de manera directa y con las autoridades locales, el mando policial y el mando militar.
Esta rotación es vital, pues cada uno de los 32 departamentos tiene “problemas del mundo y problemas diferentes” con exigencias muy particulares, más allá de los ejes comunes como la inseguridad y la salud.
También te puede interesar: Un presidente para todos: Abelardo De La Espriella no sacrificará regiones por diferencias políticas
El liderazgo de resultados: “El que no funciona va para afuera”
La gestión se regirá por la ejecución y los resultados concretos, llevando la disciplina del sector privado al Estado.
Se utilizará una tabla de seguimiento para evaluar los objetivos en las distintas carteras. Si un militar, policía o funcionario no da resultados, “va para afuera”. El propósito es traer gente que haya dado resultados, sepa resolver problemas y haya creado riquezas para el Estado.
Al llegar, preguntaría a los generales: “¿Quiénes son los bandidos aquí?”, dándoles un plazo (ej. 20 ó 25 días) para que los entreguen “vivos o muertos”.
También se reuniría con los empresarios del departamento para pedirles que compren la producción a los campesinos sin intermediarios y la repartan entre la gente que no tiene para comer. A cambio, recibirán condonaciones de impuestos sobre la renta y prelación para contratar con el Estado.
Esta es la promesa de un gobierno con arraigo, un presidente que no está en foros internacionales, sino resolviendo los problemas donde suceden.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.