Noviembre 21, 2025. 10:58 a.m. Los recientes movimientos geopolíticos de Estados Unidos frente al régimen de Nicolás Maduro no pueden interpretarse como simples gestos diplomáticos. Por el contrario, advirtió Abelardo De La Espriella, precandidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, representan, un cambio profundo en la forma en que Washington concibe su seguridad nacional y en cómo entiende la amenaza que hoy representa la dictadura venezolana para el hemisferio.
A su juicio, es evidente que estamos frente a una nueva etapa de presión internacional, marcada por decisiones más firmes y coordinadas.
De La Espriella observa que, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, la política exterior estadounidense hacia Venezuela ha pasado de la contención al despliegue activo. “Una cosa es Estados Unidos antes y otra después del presidente Trump”, afirma.
Sostiene que la administración republicana ha decidido enfrentar el problema venezolano con acciones concretas que buscan frenar el narcotráfico, el tráfico de personas, el ingreso irregular de criminales y la consolidación de redes ilícitas que afectan directamente a Estados Unidos.
Este escenario, agrega, no debe ser visto como un asunto distante para Colombia, sino como un cambio de paradigma que también impactará la seguridad y la estabilidad regional.
El corredor criminal que opera entre Caracas, la frontera con Colombia y las rutas hacia Norteamérica se ha convertido en un punto de atención prioritario para Washington. Para De La Espriella, ese corredor, donde confluyen el cartel de los Soles, disidencias armadas, rutas de trata de personas y tráfico de migrantes ilegales, ha elevado el problema venezolano al nivel de amenaza internacional.
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Un giro que redefine las alianzas de la región
El precandidato señala que el despliegue militar estadounidense en el Caribe y el avance de investigaciones penales contra figuras del régimen venezolano evidencian una determinación que el mundo, según él, no ha sabido leer en toda su magnitud.
Considera que estas acciones no se quedarán en ejercicios de presión, sino que anticipan decisiones más profundas para frenar la expansión criminal asociada al régimen de Maduro.
De La Espriella recuerda que desde hace años ha advertido que la única salida posible para Venezuela es una transición respaldada por la firmeza internacional. Aunque propone medidas decisivas, recalca que estas deben ejecutarse desde las instituciones legítimas, los marcos legales internacionales y las alianzas entre democracias, evitando cualquier forma de violencia por fuera de estos principios.
Según él, Estados Unidos ha entendido que el problema ya no es exclusivamente latinoamericano. La expansión del narcotráfico venezolano, el uso de su territorio por parte de grupos armados, la presencia del cartel de los Soles y el flujo migratorio irregular hacia la frontera norteamericana han colocado a Venezuela en la agenda de seguridad nacional de Washington.
El precandidato también valora como decisivo el papel de congresistas estadounidenses como Marco Rubio, a quien reconoce como una figura con profunda comprensión de la amenaza que representa el régimen venezolano para la región. Rubio, afirma, ha sido una voz clave para acelerar respuestas desde el Departamento de Estado, el Departamento de Justicia y agencias de seguridad, particularmente en la clasificación del cartel de los Soles como una estructura criminal transnacional.
Según De La Espriella, si Estados Unidos logra cerrar el cerco alrededor del régimen de Maduro, los efectos positivos también se reflejarán en Colombia. La caída de la dictadura, explica, abriría la puerta a un flujo masivo de comercio binacional, impulsaría exportaciones colombianas y activaría sectores productivos hoy afectados por la crisis venezolana. Considera que esa transformación económica podría consolidarse si Colombia cuenta con un gobierno alineado con la defensa de la institucionalidad y la democracia.
“Quienes quieran un país alineado con la libertad y la institucionalidad están llamados a unirse a Defensores de la Patria para trabajar por una Colombia fuerte, respetada y segura”.