Colombia ha sido históricamente una nación que transforma la adversidad en logro. En cada rincón del país surgen talentos que, con disciplina y sacrificio, han llevado la bandera nacional a lo más alto de los podios olímpicos, mundiales y panamericanos. Para Abelardo De La Espriella, candidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, esa capacidad no es casualidad: es la expresión de una ‘Patria Milagro’ que florece incluso en condiciones difíciles.
Sin embargo, advierte que el país atraviesa una crisis deportiva sin precedentes en décadas. El presupuesto del Ministerio del Deporte cayó de $1,3 billones en 2024 a $460.000 millones en 2025. Una reducción del 60 % en un solo año no representa únicamente un ajuste fiscal; compromete el alto rendimiento, limita competencias, deteriora infraestructura y amplía la brecha regional. En términos prácticos, implica menos oportunidades para niños y jóvenes que encuentran en el deporte una alternativa de vida.
De La Espriella ha planteado que el deporte no puede ser tratado como un gasto prescindible. “El deporte no es un lujo, es una herramienta vital de transformación social”, ha reiterado en distintos escenarios. Su propuesta integra tres ejes: fortalecimiento del deporte social, mayor seguridad en los territorios a través de la actividad deportiva y consolidación de nuevos talentos para el alto rendimiento.
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Barrios con oportunidades, no con miedo
El candidato presidencial sostiene que la defensa de la patria comienza en los barrios. Allí, donde la ausencia institucional suele abrir espacio a economías ilegales y dinámicas de violencia, el deporte puede convertirse en política pública preventiva. Programas permanentes de formación deportiva, acompañamiento psicosocial y recuperación de escenarios pueden reducir factores de riesgo y fortalecer el tejido comunitario.
En su propuesta, el deporte social se concibe como una estrategia de seguridad integral. No se trata de militarizar escenarios, sino de generar presencia estatal efectiva a través de infraestructura digna, entrenadores capacitados y rutas claras para el desarrollo de talentos. La recuperación y la modernización de canchas, coliseos y centros de entrenamiento en regiones históricamente rezagadas sería parte de un plan de choque que priorice a niños, niñas y jóvenes en contextos vulnerables.
De La Espriella ha señalado que, de llegar a la Presidencia, convocará una reunión de emergencia con el sistema deportivo nacional para estructurar un Pacto Nacional por el Deporte 2026–2030. Este acuerdo establecerá metas verificables, responsabilidades institucionales precisas y un esquema financiero sostenible. La meta es blindar tanto el deporte social como el alto rendimiento frente a la volatilidad presupuestal.
En materia de financiación, propone diversificar las fuentes de recursos mediante alianzas público-privadas, incentivos fiscales para patrocinadores y mecanismos de mecenazgo. También plantea fortalecer la captación de fondos internacionales olímpicos y paralímpicos. El objetivo es garantizar continuidad en los procesos formativos y asegurar el ciclo olímpico 2025–2028 con preparación técnica, ciencia del deporte, medicina especializada y fogueo internacional.
Para el líder de Defensores de la Patria, la seguridad también se construye ofreciendo horizontes reales de progreso. Cuando un joven encuentra disciplina, reconocimiento y oportunidades en el deporte, se reducen las probabilidades de vinculación a dinámicas delictivas. En ese sentido, el fortalecimiento del deporte social no solo proyecta medallas futuras, sino que contribuye a entornos más seguros y cohesionados.
En el plano institucional, propone una reforma de gobernanza que reduzca la burocracia y aumente la articulación entre el Estado, el sistema olímpico y el sector privado. La implementación de indicadores claros de desempeño y mecanismos estrictos de rendición de cuentas sería fundamental para asegurar eficiencia y transparencia.
Abelardo De La Espriella ha sido enfático en que su trayectoria profesional como abogado, actividad legítima, protegida por la Constitución y ejercida dentro del marco de la ley, demuestra su conocimiento del funcionamiento institucional del país. Esa experiencia, sostiene, le permite plantear reformas estructurales con sustento jurídico y administrativo.
“Si no actuamos con urgencia, retrocederemos una década”, ha advertido al referirse al impacto del recorte presupuestal. Su propuesta, insiste, no se limita a discursos, sino a un rediseño integral que vincule deporte, seguridad y desarrollo social bajo una gestión técnica y responsable.
Como candidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, invita a quienes creen en el poder transformador del deporte a respaldar esta visión. Colombia necesita más escenarios iluminados que esquinas oscuras, más entrenadores que intermediarios del delito y más oportunidades que excusas.
Quienes compartan esta apuesta por el deporte social, la seguridad y la formación de nuevos talentos pueden unirse a Defensores de la Patria y participar en la construcción de un proyecto que concibe el deporte como pilar estratégico para el futuro del país.