El debate político en Colombia sumó un nuevo capítulo luego de que la periodista Vicky Dávila publicara un mensaje en su cuenta de X en el que cuestionó la ética de quienes, según ella, habrían firmado un acuerdo de colaboración con la justicia de Estados Unidos para evitar ir a prisión, mencionando en ese contexto la entrega de Álex Saab.
“¿Creen que un cobarde que firmó un acuerdo de colaboración con la justicia de Estados Unidos, para evitar que lo metan preso, y entregó a Alex Saab, tiene ética?”, escribió la comunicadora, generando revuelo en la opinión pública.
La respuesta no se hizo esperar. El precandidato presidencial Abelardo De la Espriella contestó el trino de manera contundente:
“Respetada Vicky, te propongo algo: vamos juntos al Departamento de Justicia en EE. UU. y, si lo que tú dices es cierto, yo me retiro de la candidatura; si no lo es, ni siquiera tendrás que disculparte”.
De la Espriella agregó que nunca caerá en descalificaciones personales:
“No esperes de mí malos tratos: a una dama no se le toca ni con la letra de un trino”.
El abogado subrayó que el verdadero adversario no es la prensa, sino el gobierno de Gustavo Petro:
“El enemigo es Petro; la solución, la unión. Primero, Colombia. ¡Firme por la Patria!”.
La postura de Abelardo generó una ola de respaldo ciudadano en redes sociales, donde seguidores destacaron su decencia y altura en medio del debate:
- “Me encanta la decencia, educación y ética de mi candidato. No cae en provocaciones… necesitamos unirnos. Nosotros seguimos firmes por la patria”.
- “Así es como debe ser: Vicky, te estás equivocando, el enemigo no es Abelardo, el enemigo es el guerrillero y sus compinches. O nos unimos o nos jodimos”.
- “Qué diferencia la de Abelardo. Ante los ataques responde con altura y pone su candidatura en juego. Eso es ser un hombre de palabra. Así se defiende la verdad”.
Con este episodio, Abelardo De la Espriella refuerza su perfil como un líder que responde con firmeza y argumentos, pero siempre con respeto, y que mantiene su bandera central: la unión de los colombianos como única vía para derrotar al populismo.