El precandidato presidencial Abelardo De La Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, plantea que una de las transformaciones más urgentes de Colombia pasa por un pacto social entre quienes más tienen y los que más lo necesitan.
Durante su entrevista en The Corner TV, sostuvo que la riqueza del país debe ponerse al servicio de quienes no tienen oportunidades, y que los grandes empresarios tienen un papel fundamental en ese cambio: “Los ricos deben ayudar a los pobres. Eso no es un favor, es una obligación moral con la Patria”, afirmó con contundencia.
Su propuesta gira en torno a un programa denominado “Colombia sin hambre”, que busca erradicar la desnutrición y garantizar que ninguna familia se acueste sin primero comer un plato de comida. Para ello, De La Espriella plantea una alianza entre el sector privado y los pequeños productores del campo.
En sus palabras, la fórmula es sencilla: sentar a los diez empresarios más influyentes de cada departamento y comprometerlos a comprar directamente a los campesinos. Así, se fortalece la economía rural, se abaratan los costos para los consumidores y se dignifica la labor del agricultor.
El beneficio para los empresarios estaría en la reducción de impuestos y facilidades en contratación pública, lo que generaría un círculo virtuoso en el que todos ganan. “Con este modelo, los ricos se convierten en aliados de los más humildes, y los pobres encuentran la oportunidad de progresar con su propio esfuerzo”, explicó.
El precandidato también fue enfático en que esta política no es asistencialismo, sino una forma de activar el aparato productivo y devolver la esperanza a millones de familias que hoy sienten que el país las ha dejado atrás.
“No quiero más colombianos resignados a la miseria. Quiero un pueblo productivo, con oportunidades reales”, dijo.
Para De La Espriella, este programa no solo ataca la pobreza, sino que también combate la inseguridad. Un país con menos hambre y con campesinos prósperos será un país con menos violencia. Además, conecta con su visión de “Colombia, país de propietarios”, que busca que las familias accedan a vivienda propia y generen ingresos a partir de sus negocios locales.
El líder de Defensores de la Patria recalcó que esta alianza entre ricos y pobres debe convertirse en política de Estado y que, de llegar a la presidencia, la implementará desde el primer día.
“Colombia no se salva con discursos bonitos, sino con acciones concretas. Y esta es una acción concreta: que los ricos se sienten con los pobres y juntos construyamos la nación que soñamos”, aseguró.