23 de febrero 2026
El candidato presidencial Abelardo De La Espriella puso sobre la mesa una de sus propuestas sectoriales más estructuradas: la firma de un Pacto Nacional por el Deporte 2026–2030, con el que busca revertir lo que califica como una crisis histórica en el financiamiento del deporte colombiano.
El punto de partida es contundente. El presupuesto del Ministerio del Deporte cayó de $1,3 billones en 2024 a $460.000 millones en 2025, una reducción cercana al 60%
Para el candidato, ese recorte no es una simple corrección fiscal sino una decisión que pone en riesgo el alto rendimiento, la infraestructura y el acceso al deporte en regiones vulnerables.
“El deporte no es un lujo, es una herramienta de transformación social”, sostiene el candidato.
Una reunión presidencial de emergencia
La primera acción anunciada sería convocar una reunión presidencial de emergencia con todo el sistema deportivo nacional para construir y firmar el pacto 2026–2030
La intención es clara: metas definidas, responsabilidades institucionales y un esquema financiero estable que no dependa de decisiones coyunturales.
No se trata solo de aumentar el presupuesto. La propuesta incluye rediseñar el modelo de financiación, que hoy depende casi exclusivamente del Estado y que, según el diagnóstico presentado, “ha colapsado”
El plan sugiere la diversificación financiera mediante:
- Alianzas público-privadas.
- Incentivos fiscales reales para patrocinadores.
- Mecenazgo deportivo estructurado.
- Gestión activa de fondos internacionales olímpicos y paralímpicos
La apuesta es que el deporte deje de ser vulnerable a recortes anuales y cuente con ingresos complementarios sostenibles.
Un eje central del pacto es garantizar recursos para el ciclo olímpico y paralímpico.
La propuesta incluye fortalecimiento en ciencia del deporte, medicina especializada y fogueo internacional, con el objetivo de evitar la fuga de talentos y la deserción por falta de respaldo estructural.
El mensaje es político pero también técnico: sin inversión constante, Colombia retrocede una década en alto rendimiento.
Deporte como política de seguridad
Más allá de las medallas, el documento introduce un componente social. De La Espriella propone priorizar el deporte en barrios y comunidades vulnerables como estrategia de prevención de violencia y reconstrucción del tejido social. En esa línea, plantea un plan de choque en infraestructura deportiva, centrado en mantenimiento y modernización de escenarios para cerrar brechas regionales
La lectura es estratégica: el deporte como herramienta de cohesión social y reducción de riesgos en juventud vulnerable. El acuerdo también contempla cambios en la gobernanza del sistema deportivo: reducción de burocracia, mayor articulación entre Estado y sector privado, implementación de indicadores claros y rendición de cuentas efectiva
Es, en términos programáticos, una propuesta de reforma estructural y no simplemente de incremento presupuestal.
Con este planteamiento, De La Espriella busca posicionar el deporte como eje de desarrollo nacional y no como sector accesorio.
Lo que queda claro es que el candidato intenta convertir el deporte en un tema central de agenda y no en una promesa marginal de campaña.
También te puede interesar: En 90 días estabilizaremos el sistema de salud
Súmate como Defensor de la Patria en: unete.defensoresdelapatria.com