La dignificación de la Fuerza Pública va más allá de mejores salarios y condiciones laborales; exige un liderazgo moral que sirva de ejemplo a la tropa. El precandidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, Abelardo De La Espriella, sostiene que “el verdadero liderazgo se fundamenta en la sabiduría, en la virtud y en la fortaleza”, y que la palabra empuja, pero “el ejemplo arrastra”.
El líder rechaza que la deshonestidad de unos cuantos miembros sea utilizada para “tachar de deshonestos a todos”. Las instituciones, en general, han cumplido con su labor de protección, y el país debe estar agradecido con ellas.
Empoderamiento moral a través del ejemplo
Abelardo De La Espriella critica la disparidad entre los altos salarios de los congresistas y el “sueldo de hambre” que se les paga a los miembros de la Fuerza Pública. Sin embargo, recalca que el factor más importante para su empoderamiento es el ejemplo.
“Tú no le puedes dar moral a la tropa si el comandante en jefe es un degenerado. El liderazgo corrupto o inmoral desvirtúa el sacrificio diario de los uniformados. Solo un líder que reúna las condiciones de sabiduría, virtud y fortaleza puede empoderar moralmente a tu Ejército, a tu Policía, a tu Fuerza Aérea, a tu armada”, manifestó.
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Reconocimiento y apoyo incondicional
El compromiso del precandidato presidencial es brindarle a la Fuerza Pública las condiciones laborales diferentes y mejores salarios que se merecen. Pero, fundamentalmente, se trata de garantizar que la jerarquía militar y policial cuente con un Comandante en Jefe que les otorgue la autoridad y la dignidad moral para proteger a la nación.
La defensa de la Fuerza Pública es la defensa de la República. El líder de Defensores de la Patria será el primero en defender sus instituciones y garantizar que el ejemplo de servicio prevalezca en todo el país.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.