16 de diciembre de 2025, 10:50 pm
Abelardo De La Espriella expuso una de sus posturas más contundentes en materia de política internacional y seguridad regional, la convicción de que el narco régimen de Nicolás Maduro en Venezuela está llegando a su fin. Lejos de plantear un escenario bélico inmediato, el candidato sostuvo que el colapso del régimen puede darse incluso sin un enfrentamiento armado, como resultado de la presión internacional y del aislamiento político creciente.
Según De La Espriella, el régimen venezolano atraviesa uno de sus momentos más frágiles en más de dos décadas. “Los bandidos son cobardes”, afirmó, al referirse a la cúpula que sostiene el poder en Caracas, a la que calificó abiertamente como un narco régimen. En su análisis, el miedo es hoy un factor determinante en las decisiones del círculo de Maduro.
La presión internacional como punto de quiebre
Uno de los elementos centrales de su planteamiento es el rol de Estados Unidos en la región. De La Espriella interpretó el reciente despliegue militar estadounidense en el Caribe no como una simple demostración de fuerza, sino como una decisión política clara frente a regímenes que considera ilegítimos y vinculados al narcotráfico.
“Con Estados Unidos no se juega”, advirtió, subrayando que la presión sobre Venezuela responde a una estrategia más amplia de estabilización regional. En ese marco, sostuvo que el régimen de Maduro no solo enfrenta sanciones económicas, sino una pérdida progresiva de respaldo internacional, incluso entre antiguos aliados.
Un efecto dominó en América Latina
De La Espriella fue más allá al señalar que la eventual caída del régimen venezolano tendría un efecto dominó en otros países de la región. En su análisis, Cuba y Nicaragua serían los siguientes regímenes en enfrentar una presión similar, lo que marcaría el cierre de un ciclo político en América Latina.
El candidato enmarcó este proceso como parte del legado de líderes internacionales que, según su visión, han enfrentado frontalmente al comunismo en el continente. En ese contexto mencionó tanto a Donald Trump como al secretario de Estado Marco Rubio, a quien describió como una figura clave por su origen latino y su postura crítica frente a los regímenes autoritarios de izquierda.
Venezuela como oportunidad para Colombia
Uno de los aspectos más relevantes de su intervención en la entrevista con NTN24 fue el enfoque económico del escenario post-Maduro. De La Espriella afirmó que la caída del narco régimen venezolano sería, paradójicamente, la mejor reforma tributaria para Colombia.
El argumento es claro, una Venezuela libre del control criminal y del modelo económico fallido podría convertirse rápidamente en el principal socio comercial de Colombia. La reapertura real de la frontera, el intercambio productivo y la reconstrucción económica venezolana generarían un impacto directo en el crecimiento colombiano, sin necesidad de aumentar impuestos ni crear nuevas cargas fiscales.
Crítica directa al gobierno Petro
El líder de Defensores de la Patria también fue enfático en su crítica al presidente Gustavo Petro, a quien acusó de legitimar y defender al régimen de Maduro. Señaló como especialmente grave la negación del Cartel de los Soles, organización señalada internacionalmente por su vínculo con el narcotráfico, así como los ataques del gobierno colombiano a Estados Unidos por su presencia militar en el Caribe.
Para el candidato, esta postura no solo es ideológicamente errada, sino que pone en riesgo la seguridad nacional, al normalizar relaciones con estructuras criminales que operan en la frontera y ejercen presión sobre numerosos municipios colombianos.
En ese sentido, reiteró que el futuro político de Colombia y de la región debe estar determinado por las mayorías democráticas, no por pactos entre élites ni por acuerdos con dictaduras que han destruido a sus pueblos.
De La Espriella sostuvo que el daño causado tanto en Venezuela como en Colombia por la expansión del narcotráfico y la complicidad política no puede quedar en la impunidad. En su visión, los tiempos que se aproximan traerán consecuencias jurídicas y políticas para quienes han sostenido o defendido esos regímenes.
“El comunismo no tiene cabida en los tiempos que vienen”, concluyó, al tiempo que proyectó un escenario en el que Colombia y Venezuela puedan reconstruir su relación desde la democracia, la libertad económica y la cooperación legítima.
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