De La Espriella: Colombia no es Venezuela; la ley prevalecerá

En un momento de profunda reflexión sobre el rumbo institucional del país, Abelardo De La Espriella, candidato presidencial y líder del movimiento Defensores de la Patria, ha marcado una distancia clara y necesaria entre la realidad colombiana y la crisis que atraviesa Venezuela. Para el jurista y líder político, es un error analítico y una estrategia de desmoralización equiparar ambos escenarios de manera absoluta.
De La Espriella sostiene que, a pesar de los intentos del actual régimen por socavar las bases de la democracia, Colombia cuenta con una arquitectura institucional y un marco jurídico que aún actúan como diques de contención frente a las ambiciones autoritarias.
El candidato presidencial ha sido enfático al señalar que, mientras en Venezuela se consolidó una narcodictadura que desmanteló la separación de poderes durante más de un cuarto de siglo, en Colombia la división de funciones del Estado sigue siendo una realidad operativa. “La situación jurídica y política de Colombia es distinta a la de Venezuela”. Esta afirmación no es una simple observación diplomática, sino una advertencia sobre la fortaleza que el país debe invocar.
Para el líder de Defensores de la Patria, las cortes han cumplido un papel fundamental al poner freno a lo que califica como las “tropelías” de la administración de Gustavo Petro, demostrando que la ley en Colombia tiene dolientes y defensores activos.
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Defensa del orden constitucional y cooperación binacional
Uno de los pilares del análisis de De La Espriella radica en la lealtad de la Fuerza Pública. A diferencia del modelo venezolano, donde los mandos militares fueron cooptados por intereses ideológicos y delictivos, el líder de Defensores de la Patria asegura que el Ejército y la Policía colombiana mantienen su juramento hacia la Constitución Nacional.
Según el candidato, nuestras instituciones armadas no obedecen a las “locuras” del mandatario, sino que se rigen por el orden legal preestablecido. Esta distinción es vital para la tranquilidad ciudadana, pues garantiza que cualquier intento de ruptura del hilo democrático encontrará una respuesta institucional contundente.
Sin embargo, De La Espriella no ignora las sombras que se ciernen sobre el actual gobierno. Ha denunciado reiteradamente que la llegada de Petro al poder estuvo viciada por el ingreso de dineros ilegales, señalando una conexión directa con estructuras criminales y el apoyo del régimen venezolano.
En este sentido, ha instado a las autoridades internacionales a profundizar en las confesiones que puedan surgir tras la captura de figuras clave del chavismo. Para el candidato, la legitimidad no solo se obtiene en las urnas, sino en la transparencia de los recursos que financian las campañas, y en este punto, la justicia debe operar bajo los mandatos que ya contempla el artículo 109 de nuestra carta magna.
La salida de Gustavo Petro del poder es, para De La Espriella, un imperativo que debe cumplirse el 7 de agosto de 2026, fecha en la que expira su periodo constitucional. El candidato presidencial advierte que cualquier intención de “atornillarse” al poder mediante estados de conmoción interior injustificados será enfrentada por la sociedad civil y la Fuerza Pública de manera mancomunada.
La Constitución habilita a los ciudadanos y a los militares para restaurar el orden si este es vulnerado desde la cúspide del Estado. “Nosotros debemos defender a Colombia por la razón o por la fuerza”. Esta postura no busca la violencia, sino el respeto irrestricto a la norma suprema que rige a todos los colombianos por igual.
En el ámbito de la seguridad y las relaciones internacionales, Abelardo De La Espriella propone una reingeniería de la alianza con los Estados Unidos y el Estado de Israel. El objetivo es la creación de una fuerza binacional que combata el cáncer del narcotráfico con “ardentía” y tecnología de punta. Con más de 330.000 hectáreas de coca y Colombia exportando el 70 % de la cocaína mundial, el líder de Defensores de la Patria sostiene que la paz no se mendiga ni se negocia con impunidad, sino que se impone mediante la ley y la superioridad del Estado. El problema de la relación con Washington no es con el país, sino con un gobernante que ha desprotegido las fronteras y desmantelado la interdicción aérea y marítima.
Finalmente, el análisis de De La Espriella concluye que el carácter de los colombianos es el mayor activo para evitar el destino de otras naciones de la región. La aplicación de la ley y el respeto por los tiempos democráticos no son promesas, sino la base mínima de una sociedad que aspira a la libertad. Como líder de Defensores de la Patria, su compromiso es asegurar que el 7 de agosto se convierta en el día de la recuperación nacional, donde la “verborrea” populista sea reemplazada por la autoridad legítima y la reactivación económica bajo un modelo de orden y justicia real.
Únete a Defensores de la Patria
Si estás decidido a proteger nuestras instituciones y no permitir que Colombia siga el camino de la degradación democrática, te invitamos a ser parte activa del movimiento Defensores de la Patria. Respalda la candidatura presidencial de Abelardo De La Espriella para asegurar que la Constitución sea respetada y que nuestra nación recupere el orden que merece. ¡Es el momento de unirnos por la salvación nacional!
¡Firmes por la patria!

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