En medio de la coyuntura política y de los debates sobre el rumbo del país, Abelardo De La Espriella volvió a fijar posición con un mensaje que va más allá de lo electoral y que conecta directamente con la esencia de la justicia y del liderazgo. El precandidato presidencial insistió en la conversación en The Corner TV – Entrevistas con El Tigre que la verdadera diferencia entre el ruido y el resultado está en enfocarse en lo esencial: lo importante.
Para De La Espriella, lo importante en el ejercicio del derecho no es que gane un abogado u otro, sino que prevalezca la justicia. Recalcó que la justicia se cumple no solo cuando se condena al culpable, sino también y en mayor medida cuando se absuelve al inocente.
Citando al maestro Carrara, “todo hombre honorable podrá pensar que nunca en su vida cometerá un delito, pero hay de aquel tonto que piense que nunca en su vida será investigado”.
El precandidato con esta referencia, recordó que cualquier ciudadano, por intachable que sea, puede enfrentar una investigación. Por eso, subrayó, lo importante es contar con un sistema judicial sólido, imparcial y guiado por la verdad, capaz de absolver al inocente con la misma contundencia con que sanciona al culpable.
La reflexión no se quedó en los estrados. De La Espriella trasladó la idea de lo importante al terreno personal y político. Señaló que la vida no está hecha únicamente de victorias, sino también de caídas inevitables que cumplen una función formativa. “El éxito depende de cuánto fracaso seas capaz de soportar. La vida se parece a una pelea de boxeo: a veces no gana el que más golpes da, sino el que más aguanta”, afirmó.
Como líder del movimiento Defensores de la Patria, De la Espriella reafirma que su proyecto no es el de un político tradicional, sino el de un ciudadano que entiende que Colombia necesita menos espectáculo y más principios. Para él, lo importante es rescatar las instituciones, devolver confianza a la justicia y demostrar que la fortaleza de un país está en la resistencia de su gente frente a la adversidad.
Abelardo De La Espriella devuelve el debate a lo esencial. Porque en la justicia, en la política y en la vida, lo importante no es el espectáculo ni la vanidad, sino la verdad, la resistencia y el carácter para sostenerlas hasta el final.