Señor Presidente
DONALD J. TRUMP
Señora Fiscal General
PAM BONDI
Señor Secretario de Estado
MARCO RUBIO
Estados Unidos de América
Respetados señor Presidente, señora Fiscal General y señor Secretario de Estado:
Permítanme comenzar expresándoles mi profundo reconocimiento y respaldo inquebrantable por el rotundo éxito de la Operación Resolución Absoluta, que culminó en la captura del dictador narcoterrorista Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Este hito representa no solo una victoria histórica para la libertad del pueblo venezolano, sino un golpe definitivo contra el Crimen Organizado Transnacional, que se ha erigido como la mayor amenaza para las democracias del continente americano. Bajo su liderazgo, señor Presidente Trump, y con el apoyo decisivo de la señora Bondi en la persecución judicial y del señor Rubio en la diplomacia estratégica, Estados Unidos ha demostrado una vez más su compromiso inquebrantable con la justicia y la seguridad hemisférica.
En el caso colombiano, esta amenaza ha escalado a niveles alarmantes y sin precedentes: el Crimen Organizado ha logrado infiltrarse en la más alta dignidad del Estado, la Presidencia de la República, a través de Gustavo Petro, quien desde allí ha impulsado una cooptación sistemática de instituciones clave, como el Ministerio de Defensa bajo Iván Velásquez, y ha perpetrado una degradación progresiva del orden democrático, socavando las bases mismas de nuestra república. Esta infiltración no es aislada; se entrelaza con redes internacionales de narcoterrorismo que han encontrado en el régimen venezolano un aliado incondicional.
Colombia se encuentra inmersa en una campaña electoral presidencial de dimensiones críticas, con la primera vuelta programada para el próximo mes de mayo de 2026. Estas elecciones trascienden lo ordinario: son, sin la menor exageración, las más trascendentales en nuestra historia republicana, ya que en ellas se define la posibilidad real de rescatar al país de las garras del Crimen Organizado que hoy lo gobierna con impunidad. El pueblo colombiano anhela un retorno a la legalidad, la prosperidad y la alianza estratégica con naciones democráticas como Estados Unidos, para erradicar de una vez por todas estas estructuras criminales que amenazan nuestra soberanía.
El propósito de esta carta es solicitarles, con el mayor respeto institucional y en nombre del pueblo colombiano que clama por transparencia, que el Gobierno de los Estados Unidos, su sistema de Justicia —bajo la dirección de la señora Bondi— y su política exterior —guiada por el señor Rubio— acompañen activamente al pueblo colombiano en el esclarecimiento de la Verdad Histórica sobre la conspiración criminal y terrorista que ha operado contra nuestra democracia. Su intervención, basada en la solidez de las instituciones estadounidenses, sería un faro de esperanza para millones de colombianos que rechazan el populismo destructivo.
Ahora que el exdictador narcoterrorista Nicolás Maduro se encuentra bajo custodia judicial estadounidense, y que las investigaciones sobre sus crímenes —incluyendo cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas destructivas— adquirirán una profundidad decisiva gracias al trabajo incansable de la señora Fiscal General Bondi, resulta imperativo que el pueblo colombiano conozca la verdad íntegra sobre hechos determinantes. Estos revelaciones son indispensables para desmantelar los engaños populistas mediante los cuales Gustavo Petro pretende imponer a su heredero político, perpetuando así un ciclo de corrupción y violencia que ha costado innumerables vidas y recursos a nuestra nación.
En este contexto, existen cinco asuntos de inmensa relevancia histórica cuyo esclarecimiento es vital para restaurar la fe en nuestras instituciones y garantizar unas elecciones transparentes:
1. ¿En qué consistió el apoyo económico, logístico y político de la narcodictadura venezolana a la campaña presidencial de Gustavo Petro, incluyendo transferencias ilícitas y coordinación con carteles transnacionales?
2. ¿Cuáles son las organizaciones del Crimen Organizado aliadas del régimen venezolano que operan en Colombia —como el Cartel de los Soles— y cuál es su estrategia territorial, política y criminal para controlar rutas de narcotráfico y zonas fronterizas?
3. ¿Qué partidos políticos y qué dirigentes colombianos mantienen alianzas con la narcodictadura venezolana y qué funciones cumplen dentro de esa estructura? En particular, es crucial examinar figuras como Iván Cepeda, cuya reconocida relación con las FARC —evidenciada por sus interacciones históricas con líderes guerrilleros como Iván Márquez y Jesús Santrich, así como su defensa pública de agendas que coinciden con las de grupos armados— lo posiciona como un enlace clave en esta red de influencias subversivas.
4. ¿Cuál es el verdadero propósito estratégico de la denominada Zona Binacional pactada entre Nicolás Maduro y Gustavo Petro, más allá de las declaraciones oficiales, y cómo facilita el flujo de narcóticos, armas y financiamiento ilícito entre ambos países?
5. ¿Cuál fue el sentido real, desde la perspectiva del fortalecimiento del Crimen Organizado, de los acuerdos firmados durante el gobierno de Juan Manuel Santos con las FARC —que permitieron la reinserción de guerrilleros sin desmantelar por completo sus estructuras criminales— y cuál fue el papel efectivo que desempeñó Nicolás Maduro en dichos acuerdos, actuando como garante y facilitador de una paz aparente que ha perpetuado el narcoterrorismo?
Señor Presidente Trump, señora Fiscal General Bondi y señor Secretario de Estado Rubio: la verdad sobre estos hechos no es un mero asunto del pasado; es una condición indispensable para la salvación de la democracia colombiana, para la transparencia absoluta de nuestras elecciones y para la estabilidad duradera de la región. Ignorar estos vínculos equivaldría a permitir que el cáncer del narcoterrorismo se expanda, amenazando no solo a Colombia y Venezuela, sino a todo el hemisferio occidental.
En este sentido, recuerdo que en marzo de 2025 radicamos una denuncia formal ante la justicia estadounidense contra Gustavo Petro, Iván Velásquez —entonces Ministro de Defensa—, Nicolás Maduro y Vladimir Padrino López por su presunta participación en actividades de narcotráfico vinculadas al Cartel de los Soles. Esta acción, que solicitaba una investigación exhaustiva sobre conspiraciones para importar y distribuir estupefacientes, subraya la urgencia de una cooperación bilateral para desarticular estas redes. Hoy, con Maduro bajo custodia, esta denuncia adquiere una relevancia aún mayor, y confío en que, bajo la dirección de la señora Bondi, se profundice en estos nexos para llevar a los responsables ante la justicia.
Como candidato presidencial por el movimiento Defensores de la Patria, mi propuesta central es liderar una lucha frontal contra el narcotráfico de la mano de Estados Unidos, fortaleciendo alianzas estratégicas que incluyan intercambio de inteligencia, operaciones conjuntas y programas de extradición inmediata. Propongo la creación de una Fuerza Binacional Antinarcóticos, coordinada con el Departamento de Estado del señor Rubio y la Fiscalía General de la señora Bondi, para erradicar las rutas de cocaína que financian el terrorismo, restaurar la seguridad en nuestras fronteras y promover un desarrollo económico sostenible que libere a Colombia de las cadenas del crimen organizado. Esta colaboración no solo beneficiaría a Colombia, sino que reforzaría la seguridad nacional de Estados Unidos al cortar de raíz el flujo de drogas hacia su territorio.
Mi compromiso en la lucha contra el narcoterrorismo es absoluto e indeclinable. Por ello, mantengo una sola línea de acción y de vida pública: firme contra el Crimen Organizado, firme por la Libertad, firme por la Patria.
Con sentimientos de la más alta consideración y respeto,
ABELARDO DE LA ESPRIELLA
Candidato presidencial de Colombia.