07 de febrero de 2026.
El escenario presidencial colombiano dejó de ser una incógnita y entró en su fase decisiva. El más reciente estudio de AtlasIntel para Revista Semana, realizado de manera presencial con una muestra robusta de 7.298 ciudadanos y un margen de error de ±1 punto porcentual, confirma que la contienda por la Presidencia de la República se redujo a dos nombres y dos modelos de país.
Los resultados son claros: Abelardo De La Espriella lidera la intención de voto en primera vuelta con 32,1 % de los votos válidos, seguido muy de cerca por Iván Cepeda, con 31,4 %. El resto de aspirantes aparece muy por debajo, sin capacidad real de disputar el liderazgo ni de alterar la dinámica electoral.
Segunda vuelta: ventaja de Abelardo De La Espriella
La encuesta no solo ubica a Abelardo De La Espriella en el primer lugar de la primera vuelta, sino que además proyecta un escenario ganador en segunda vuelta, donde el candidato mantiene la delantera.
En un eventual enfrentamiento directo, De La Espriella obtendría el 36,8 %, frente al 34,6 % de Iván Cepeda, consolidando una ventaja que se amplía cuando el electorado debe escoger entre dos opciones claras.
De un lado, Abelardo De La Espriella, con una propuesta centrada en seguridad, autoridad del Estado, libre mercado, reducción del tamaño del Estado y lucha frontal contra el crimen organizado. Del otro, Iván Cepeda, identificado como el heredero político del actual gobierno y de un modelo que amplios sectores del país asocian con estatismo, permisividad frente al crimen y deterioro institucional.
La contienda dejó de ser una baraja abierta de opciones. Hoy es una confrontación directa entre dos proyectos antagónicos.
El dato es relevante porque muestra que, a medida que el electorado se ve obligado a escoger entre dos opciones claras, el respaldo se inclina hacia una alternativa de orden, institucionalidad y firmeza.
Uno de los elementos que explica el impacto de esta medición es su metodología presencial, poco común en un entorno dominado por encuestas telefónicas o digitales. AtlasIntel aplicó entrevistas cara a cara, con cobertura territorial nacional y controles estadísticos que refuerzan la confiabilidad de los resultados.
No se trata de una fotografía ligera del momento. Es una medición con peso técnico y político, que explica por qué ha generado un fuerte remezón en el debate público y en los distintos sectores de la campaña.
Los demás aspirantes, fuera de la disputa central
Más allá de nombres y porcentajes individuales, el mensaje estructural del estudio es contundente: los demás candidatos están hoy lejos de los punteros. Ninguno supera el umbral de un dígito relevante ni muestra una tendencia que permita pensar en una irrupción competitiva.
La elección presidencial de 2026 se perfila, cada vez con mayor claridad, como una decisión de fondo: continuidad o corrección, estatismo o libertad económica, permisividad o autoridad del Estado.
Aunque aún faltan meses para las urnas, esta medición marca un punto de quiebre. El electorado empieza a cerrar filas, a reducir opciones y a entender que la decisión que se avecina no es marginal, sino definitoria para el futuro del país.
El mensaje que deja la encuesta es inequívoco: Abelardo De La Espriella no solo lidera, sino que se consolida como el candidato a vencer, tanto en primera como en segunda vuelta, mientras los demás aspirantes quedan fuera de la disputa central.