En entrevista con el podcast Desnúdate con Eva, el precandidato presidencial Abelardo De La Espriella tuvo la oportunidad de abordar uno de los temas que más polémica despierta en la agenda social y política: el matrimonio igualitario y la adopción por parte de parejas del mismo sexo.
De La Espriella reconoció que en Colombia existe un marco legal que respalda las uniones entre personas del mismo sexo y afirmó que respeta esas disposiciones. Sin embargo, dejó claro que su convicción personal se mantiene firme, la familia tradicional como la base de la sociedad.
“Yo soy un hombre de familia tradicional. Tengo una mujer con la que estoy hace 18 años y tengo cuatro hijos. Sé lo que necesita un niño, necesita un padre y una madre en esos roles”.
Esta no es la primera vez que el líder de Defensores de la Patria deja clara su postura sobre el modelo de la familia tradicional; en una de sus más recientes entrevistas para el canal regional Cable Noticias afirmó: “Mis hijos me han enseñado que un niño necesita un padre y una madre”.
El precandidato añadió que respeta la ley vigente que permite la adopción y derechos patrimoniales en parejas del mismo sexo, pero insistió en que eso no implica que necesariamente esté de acuerdo con la adopción por parte de éstas.
“Tengo que ser respetuoso de la ley, pero no por ello tengo que estar de acuerdo”, expresó, dejando claro su equilibrio entre legalidad y convicción personal.
A pesar de los avances legales, las encuestas muestran que la familia tradicional aún conserva respaldo significativo entre los colombianos. Un sondeo nacional de Invamer en 2021 evidenció que el 54 % estaba a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, mientras el 42 % se oponía.
Aunque la sociedad ha ido moviéndose hacia modelos más inclusivos especialmente entre jóvenes o en zonas urbanas, la noción de familia tradicional sigue presente como uno de los referentes sólidos del sentir nacional.
Abelardo De La Espriella no titubea. Su mensaje no es rechazo, sino convicción basada en una experiencia de vida: “He visto con mis propios ojos que un niño necesita un padre y una madre”.