La Casa de Nariño, sede de la Presidencia de la República, ha sido profanada con símbolos que hacen apología al crimen, el terrorismo y la violencia. El precandidato presidencial, Abelardo De La Espriella, ha sido enfático sobre el destino de los objetos llevados por Gustavo Petro, como la sotana del cura Camilo Torres y el sombrero de Carlos Pizarro.
Su advertencia es directa y sin matices: “Que los vayan recogiendo rápido… porque como lo encuentre van a saber lo duro que muerde el Tigre. La apología al delito y al terrorismo no tiene cabida en la sede del poder legítimo de la República”, manifestó el líder de Defensores de la Patria.
Defender los símbolos positivos
El precandidato presidencial subraya que la misión de su gobierno será defender los símbolos, “pero los símbolos positivos” que guían a la sociedad a través del ejemplo.
Los símbolos que se van a defender son los de la legalidad, del progreso, de la libertad, del imperio de la ley y del orden. “Todo lo que se oponga a eso va a ser purificado como corresponde”.
Para De La Espriella la presencia de estos objetos es un insulto para las víctimas y para la sociedad que respeta la ley. Su destino es ser “acabado, porque el fuego purifica y se acabará toda apología al crimen, toda apología al delito, al terrorismo”.
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Pánico y terror para los bandidos
En un gobierno liderado por Abelardo De La Espriella, la gente de bien y que hace grande a Colombia con su trabajo “va a sentir tranquilidad, alivio y protección”.
Por el contrario, los bandidos, aquellos que los secundan y quienes defienden el mal ejemplo de los criminales, “van a sentir pánico y terror y van a saber lo duro que muerde el tigre”. La Casa de Nariño será un símbolo de autoridad, orden y respeto por la ley, y no un museo de la violencia.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.