21 de febrero de 2026 08:10 p.m.
El abogado y candidato presidencial Abelardo De La Espriella afirmó en una entrevista en Noticias Caracol, que la experiencia previa en el servicio público no es garantía de una buena gestión, “el hecho de no haber estado en el servicio público no es garantía de que lo vaya a hacer mal, como tampoco es garantía que aquellos que han estado lo hagan bien”, señaló.
En ese contexto, hizo referencia al presidente Gustavo Petro, recordando que ha ocupado cargos como concejal, diplomático, representante a la Cámara, senador y alcalde de Bogotá antes de llegar a la Presidencia. Sin embargo, sostuvo que, a su juicio, esa trayectoria no se ha traducido en la mejor gestión al frente del Ejecutivo.
Para De La Espriella, el desempeño en la Presidencia depende fundamentalmente de la voluntad política, la determinación y la capacidad de liderazgo. Aseguró que el presidente en Colombia cuenta con amplios poderes que, si se orientan correctamente y se articulan con las demás ramas del poder público bajo el respeto por la independencia institucional, pueden generar transformaciones significativas.
Acuerdos con principios y valores
El abogado planteó que esa articulación debe basarse en acuerdos construidos sobre principios y valores, no sobre “politiquería y contratos”. Asimismo, destacó la importancia de trabajar de la mano con la sociedad civil, los gremios y los empresarios para resolver problemáticas estructurales como la vivienda, la pobreza y el hambre.
“Un país no se construye solo; se construye como sociedad”, afirmó, subrayando que se requiere un liderazgo claro que actúe sin cálculos políticos distintos a las necesidades del pueblo colombiano.
Durante la entrevista también respondió a cuestionamientos sobre eventuales conflictos de interés en caso de aspirar a la Presidencia. Ante la pregunta sobre cómo garantizaría que antiguos clientes suyos no reciban beneficios en un eventual gobierno, aseguró que los mecanismos legales de impedimento ya están contemplados y que cada caso tendría que evaluarse de manera particular. “Soy un hombre de leyes, respeto el Estado de derecho”, concluyó.