Febrero 27 de 2026
Llegar a la presidencia de la República de Colombia conociendo el estado actual del país es confrontante. Saber que este país lo tiene todo para ser una Patria Milagro y que han desangrado la riqueza natural y humana por décadas, deja una tarea que no da pie para el descanso. Los ciudadanos necesitan saber que hay un líder que recibirá una nación con una deuda pública disparada y gastos inevitables que provienen de decisiones históricas, pero que está dispuesto a estar firme por la patria.
Abelardo ha sido insistente en dar a conocer su postura en este campo: “El tema de la deuda es crucial, pero nadie habla de crecimiento. Un país que solo se fija en la deuda y no piensa en crecer es un país sin futuro”. Bajo este criterio y su visión empresarial, sabe que hay que encontrar la viabilidad de las propuestas que apuestan por el desarrollo. Por eso sostiene que no hay que ignorar el potencial del país para expandirse y responder a los problemas sociales desde la raíz. Ha llegado la hora de actuar.
Para Abelardo De La Espriella, candidato presidencial, la gestión actual ha sido ineficiente. Pero su experiencia en el sector privado será un plus para manejar el Estado ya que como él mismo afirma “la empresa más importante de un país es el Estado, y ha sido manejada por gente que no sabe de manejo empresarial”.
Frente a lo anterior afirma: “Lo primero que tú haces, cuando llegas a una empresa privada es recortar los gasto. Pero, además, si empiezas a recortar, si das seguridad jurídica y física, generas confianza inversionista y si hay confianza inversionista, hay inversión social”. En resumen, hay que realizar cortes de costos innecesarios, generar confianza inversionista y reactivar sectores clave para la economía del país.
Dentro de sus propuestas ha dicho que es necesario reducir el tamaño del Estado, los contratos innecesarios y bajar impuestos como el 4×1000 y los de la gasolina. Pero además manifiesta con claridad que debemos reactivar los motores más importantes de la economía: los hidrocarburos, la minería, energía, infraestructura, construcción, el agro y el turismo. Así se tendrá un panorama mucho más esperanzador para los años venideros.
Colombia no puede limitarse a renegociar deudas
Cuando se habla de deuda hay que saber hacia dónde debe ir el país. Con su destreza para analizar las diversas situaciones el candidato da un ejemplo claro: “Nosotros estamos sobregirados, pero tenemos una caja fuerte llena de billetes. Tenemos que abrir la caja fuerte que son los recursos que tenemos en el subsuelo y hay que explotarlos con responsabilidad ambiental”.
Colombia no puede limitarse a ajustar cifras fiscales o renegociar deudas. Su labor debe enfocarse en generar riqueza, empleo y oportunidades para salir del estancamiento. Se debe salir de esa constante de renegociar deudas, como respuesta a las malas decisiones tomadas previamente por los diferentes gobiernos. La solución, bajo la visión del candidato, se fortalece al impulsar el crecimiento productivo, la inversión privada y la confianza institucional.
Para De La Espriella, no tienen sentido los enfoques populistas que aumentan el gasto sin sostenibilidad. Llegó el momento para que Colombia deje de ser un país obsesionado con la deuda como un fin en sí misma, sino una nación proactiva que asegure un futuro próspero y sustentable para todos los conciudadanos.
¡Firme por la Patria!