Abelardo De La Espriella ha irrumpido en la contienda presidencial con una fuerza tal que ha desatado una reacción feroz y coordinada por parte de sus contendientes. Sin embargo, lejos de amedrentarse, el líder del movimiento Defensores de la Patria ha dejado claro que cada ataque es un error estratégico de sus rivales: “Ellos se hunden cuando intentan atacar porque cada golpe que me lanzan, me hace más fuerte”.
La escalada de críticas ha sido tan evidente que ha generado un fenómeno en el panorama político conocido como el ‘TOCONABE’ (Todos Contra Abelardo De La Espriella).
La campaña del precandidato está repuntando en las encuestas, una señal de alarma que tiene “nerviosos a muchos sectores políticos” y que ha provocado ataques no solo del oficialismo sino de periodistas y contendientes como Vicky Dávila, quienes cuestionan su ética y su trayectoria.
El precandidato, sin embargo, rechaza elevar a sus oponentes al nivel de verdaderos adversarios. Para él, la única batalla que importa es contra quienes buscan destruir la nación: “Para pelear se necesitan dos. Y yo insisto, no reconozco más enemigo que Petro y sus cómplices, los traidores de la patria”.
Esta postura frontal le ha valido ser tildado de “extrema derecha,” una etiqueta que él desmonta con su habitual contundencia. De La Espriella ha afirmado que su proyecto político no es de izquierda ni de derecha, sino de “extrema coherencia”.
Coherencia para él significa respetar la Constitución, no salirse del marco legal y defender la institucionalidad, la democracia y la libertad. Su propuesta busca empoderar a la Fuerza Pública, cerrar la brecha social y ofrecer a los jóvenes un futuro de prosperidad y dignidad.
El mensaje es ineludible: los montajes y las calumnias no detendrán al líder que promete imponer la mano de hierro, ordenar a Colombia y devolverle la seguridad a los ciudadanos de bien.
Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.