El precandidato presidencial y líder de Defensores de la Patria, Abelardo De La Espriella, presentó su propuesta de microgerencia departamental como herramienta para auditar y supervisar el desarrollo de las obras de infraestructura en todo el país.
Su diagnóstico es claro: existe un “déficit grandísimo de infraestructura vial en toda Colombia”, y la solución, dice, pasa por seguimiento directo y presencia permanente del Estado donde se ejecutan los proyectos.
De La Espriella retoma un modelo de gestión práctica que, según él, ya demostró eficacia en administraciones anteriores: “la microgerencia que nos enseñó el presidente Uribe funciona mucho para esto”.
La intención de De La Espriella es recorrer “departamento por departamento” para identificar las obras prioritarias, verificar qué se está haciendo y exigir control permanente para que “no se roben la plata”.
El precandidato explicó que esta supervisión será intensa y personal: estará presente y exigirá resultados a contratistas, interventores y autoridades locales. “Quien se preste para una marrulla va también a saber lo duro que muere el tigre”, advirtió, y subrayó que su disposición a trabajar será exhaustiva: “Me toca, hermano, encima de todo, 20 horas al día”.
También te puede interesar: Abelardo De La Espriella propone una Ley de Punto Final para rescatar el sistema de salud colombiano
La propuesta de microgerencia se inserta en una visión más amplia de lucha contra la corrupción y defensa de la plata pública. Para De La Espriella, la administración pública debe proteger recursos destinados a salud, educación y vivienda: “La plata pública es sagrada”, afirmó.
En ese marco, anunció la creación de un bloque de búsqueda contra la corrupción y la aplicación de medidas rápidas de extinción de dominio sobre bienes mal habidos, incluyendo a familiares y cómplices, “en 25 días”.
Además, el precandidato vinculó la vigilancia de las obras con la seguridad territorial: así como exige resultados a los contratistas, también exigirá a los mandos militares y policiales resultados contra bandidos, narcotraficantes y extorsionistas en cada departamento, haciendo de la supervisión de la infraestructura una tarea que combina gestión y seguridad.
De La Espriella sostiene que la microgerencia no es solo control administrativo: es recuperar la confianza en el gasto público y garantizar que las inversiones en vías y obra pública realmente beneficien a las comunidades.
Para él, mantener presencia, auditar en el terreno y aplicar sanciones rápidas a los corruptos es la forma de proteger los recursos de quienes más los necesitan.
Únete a Defensores de la Patria y acompáñanos en la tarea de auditar, proteger y reconstruir la infraestructura de Colombia.
¡Firmes por la Patria!