Por: Redacción Defensores de la Patria
Abelardo De La Espriella, abogado y líder político del movimiento Defensores de la Patria, no defiende la “extrema derecha”, como muchos adversarios quieren presentar, sino un conjunto de principios fundacionales sin los cuales una nación pierde su rumbo.
Su mensaje sobre la defensa de la familia, de la democracia, de la institucionalidad y de la fuerza pública no tienen nada de extremo; son, por el contrario, el mínimo común denominador de una sociedad que quiere prosperar y vivir en orden.
La izquierda ha logrado inocular en la opinión pública la idea errada de que creer en Dios, apoyar la economía libre de mercado, respaldar a la fuerza pública y combatir el delito son posturas extremas y “¿qué tiene de extremo eso?”, se pregunta De La Espriella.
Estas no son banderas ideológicas sino valores esenciales que definen a un ciudadano comprometido con el país, la defensa de estos fundamentos no depende de un color político, sino del compromiso real con el bienestar colectivo.
En su visión, la familia es el núcleo fundamental de la sociedad y debe ser protegida sin ambigüedades, además cree firmemente que la economía debe ser libre, competitiva y generadora de oportunidades, pero también exige que se eliminen las prácticas abusivas como los créditos usureros que impiden a los colombianos acceder a una vivienda digna.
Y si usted, colombiano de corazón, que le importa la patria, comparte estos ideales, está del lado de Abelardo De La Espriella, “llame a eso como le dé la gana”, afirma.
“Colombia debe ser un país de propietarios”, recalca, y esa meta no se logrará con discursos populistas, sino con medidas concretas que permitan que la gente compre su casa en condiciones justas.
En su propuesta, la gestión del Estado debe enfocarse en revisar hasta el último contrato, hasta la última factura, para destapar la corrupción que ha saqueado las arcas públicas.
“Les voy a revisar la plata que se han robado, las cosas que han comprado con esa plata, los contratos que dieron a las novias y cómo desangraron al Estado”, advierte, dejando claro que su enfoque es frontal e intransigente frente al robo de los recursos públicos.
De La Espriella también tiene una postura inquebrantable frente a las estructuras armadas ilegales que operan en Colombia, y asegura que parte de la izquierda radical se encuentra aún en el monte, vinculada a la violencia, y contra ellos promete una respuesta contundente.
Habla de iniciar operaciones aéreas, de bombardear esas estructuras criminales y de emplear toda la fuerza de las armas y de las leyes para erradicar esa “plaga” que mantiene secuestrada a buena parte del país.
Eso sí, recalca que todo lo haría dentro del marco de la Constitución y de la ley porque es un demócrata que respeta las reglas y la institucionalidad.
El deber ser del ciudadano
Para este apasionado por las leyes y lo correcto, quien defiende la familia, la institucionalidad, la libertad económica, la propiedad privada, la salud y la seguridad alimentaria, está de su lado, sin importar cómo quiera etiquetar esa postura.
No se trata de sumarse a una ideología, sino de adherirse a una serie de compromisos éticos y prácticos que permitan construir un país viable.
La columna vertebral de su pensamiento político está en la coherencia, además insiste en que no se puede predicar un modelo de sociedad y actuar de manera contraria.
Habla de revisar y sancionar, de ordenar y fortalecer, de aplicar la ley con rigor, pero siempre desde un marco democrático que no transija con la corrupción ni con el crimen organizado.
La fuerza de sus palabras radica en que las presenta como compromisos inquebrantables. Así, De La Espriella no solo plantea un modelo de gobierno, sino también un llamado a la ciudadanía para que se reconozca en estos valores y exija que se respeten.
Hoy, más que nunca, el país necesita ciudadanos que defiendan lo fundamental, que no se dejen engañar por etiquetas y que entiendan que el progreso real solo se construye desde la coherencia y la acción.
Por eso invitamos a los colombianos a sumarse al movimiento patriótico más grande de la historia reciente, Defensores de la Patria.
Esta es la hora de ser firmes, de levantar la voz y de trabajar juntos en la primera fase de esta cruzada nacional ¡FIRME POR LA PATRIA!