El líder de Defensores de la Patria, Abelardo De La Espriella, fue contundente al explicar cuál es la esencia de su proyecto político: servir a quienes más lo necesitan, los pobres de Colombia.
“Hay que sacarle a la gente de la cabeza el cuento chimbo de que los ricos son enemigos de los pobres. Es más fácil que un rico ayude a un pobre, que un pobre ayude a otro pobre”, expresó, cuestionando la narrativa sembrada por la izquierda radical que busca dividir a la sociedad entre clases sociales.
De La Espriella, en una entrevista con #EnOffPodcast de Vanguardia, aseguró que su compromiso no es un discurso vacío. Recordó cómo en Cali caminó por el centro y habló con la gente humilde, y allí encontró la verdadera motivación para seguir adelante en su propósito.
“Dicen que por mi pinta, ¿cómo voy a conectar con los sectores populares? Yo les pregunto: ¿qué ha hecho Gustavo Petro por la gente pobre? ¿qué ha hecho Francia Márquez por la gente pobre? Llegar al poder siendo pobre no es garantía de que se ayude a los pobres. Yo tengo la determinación de hacerlo porque esa es la obligación del Estado: servir a quienes más lo necesitan”, afirmó.
El precandidato también fue claro en que su propósito es enfrentar los problemas estructurales que tienen a Colombia sumida en la crisis: la inseguridad desbordada, la corrupción que le cuesta al país billones de pesos cada año, la economía arruinada, el sistema de salud destruido y un sistema educativo secuestrado por Fecode.
“Yo no vine a hacer una chambonada. Vine a transformar la realidad del país, a crear empleo, a darles oportunidades a los jóvenes, a construir un Estado que funcione para el ciudadano de a pie”, recalcó.
Con tono firme y visionario, De La Espriella insistió en que el verdadero progreso no se mide en discursos ideológicos, sino en resultados que mejoren la vida de los más humildes.
Su promesa es clara: un gobierno al servicio de los pobres, con autoridad para combatir el crimen, eficiencia para sanear las finanzas públicas y determinación para garantizar que cada peso del Estado llegue a quienes realmente lo necesitan.
“Yo vine a servir a Colombia, a sus jóvenes y a su gente más necesitada. No a hacer retórica barata, sino a cambiar los problemas estructurales que nos tienen hundidos”, reiteró.