El general (R) Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, excomandante del Ejército Nacional de Colombia, anunció públicamente, su respaldo a la candidatura presidencial de Abelardo De La Espriella, en una declaración cargada de patriotismo e indignación por los recientes atentados y asesinatos que afectan el país.
A través de su cuenta en la red social X, expresó que la decisión había sido tomada junto a su familia, “motivado por muchos amigos a lo largo y ancho del país”.
Zapateiro, aseguró ver en De La Espriella una figura “con conocimiento, experiencia y carácter”, capaz de enfilar al país por la senda democrática y constitucional.
Insistió que con el líder de Defensores de la Patria habrá “un equipo de gobierno robusto” qué devolverá a los colombianos “la tranquilidad, la seguridad y la justicia necesarias”.
Lo que representa este apoyo
El respaldo de Zapateiro representa un fuerte espaldarazo moral y político para De La Espriella. Es un símbolo de la institucionalidad castrense y un llamado al orden constitucional en medio de la crisis nacional.
Un comandante con trayectoria
Zapateiro, nacido en Cartagena (1962), se graduó como subteniente en 1985, iniciando una carrera militar que lo llevó a liderar operaciones clave como Operación Fénix (2008), en la cual fue abatido alias ‘Raúl Reyes’, segundo cabecilla de las Farc–EP, en territorio ecuatoriano.
Para Abelardo De La Espriella, su adhesión representa mucho más que un apoyo simbólico; no solo suma a un excomandante del Ejército con experiencia en el combate al narcoterrorismo.
Así lo expresó en sus redes: “General Zapateiro, usted es uno de los miles de héroes que dio soporte a la democracia con las armas de la República, ahora empuñará, a mi lado, las armas de la batalla política para seguir estando Firme por la Patria”.
La alianza entre De La Espriella y Zapateiro marca un punto de inflexión en la campaña: la convergencia entre liderazgo civil y experiencia militar, con el propósito declarado de enfrentar la inseguridad, recuperar la moral de las instituciones y devolverle a Colombia la senda del orden.