Marzo 19, 2026. 02:28 p.m. En un contundente pronunciamiento dirigido a empresarios, trabajadores y a todo el país, Abelardo De La Espriella, candidato presidencial y líder del movimiento ciudadano Defensores de la Patria, desmontó el falso dilema impuesto por el actual gobierno en materia minero-energética. Con un discurso serio, directo y alejado de los dogmas ideológicos, el candidato advirtió que la energía no es un asunto de izquierda ni de derecha, sino de supervivencia de la república.
El candidato de Defensores de la Patria fue enfático al señalar la gravedad de la situación. “La energía no es un lujo, es la nevera de una familia, la energía es el comercio que abre, la energía es la posibilidad misma de que el país funcione como debe funcionar”, afirmó, conectando con la realidad cotidiana de millones de colombianos que dependen de la electricidad y los combustibles para vivir y trabajar.
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El fin del falso dilema
De La Espriella denunció la estrategia discursiva que ha paralizado al sector minero-energético. “Nos han querido imponer un debate falso, nos han querido hacer creer que producir petróleo es atraso, que producir gas es pecado y que explorar es una amenaza moral“, señaló. “Y que la única virtud consiste en paralizar al país mientras se improvisa con discursos”, agregó con ironía.
Frente a esta narrativa, el candidato fue tajante: “Vengo a decirles hoy que ese falso dilema se acabó. La energía no es de izquierda ni de derecha, la energía no es un asunto de fanatismo político, la energía es un asunto de supervivencia de la república“.
De La Espriella asumió un compromiso inequívoco con la seguridad energética del país. “Mientras yo tenga, con ayuda de Dios y el fervor colombiano, la responsabilidad de conducir a esta nación, aquí habrá una decisión que no admite vacilaciones: Colombia no se apaga, Colombia no va a vivir racionamientos por irresponsabilidades políticas e ideológicas, Colombia no va a entregar su seguridad energética a la improvisación”, sentenció.
El candidato se dirigió directamente a los actores del sector: “Lo digo a ustedes, empresarios, emprendedores, inversionistas, trabajadores del sector, técnicos, ingenieros, y también ante el país entero: se acabó el experimento con la energía de los colombianos”.
De La Espriella recordó que los hidrocarburos y la minería son el primer renglón de la economía colombiana, una verdad que el actual gobierno ha intentado ocultar detrás de discursos ambientalistas y populistas. Calificó como “un despropósito” y “una estupidez” importar gas o petróleo cuando el país tiene esas riquezas enterradas en su subsuelo.
Para el candidato, renunciar a la explotación propia no es una postura ambientalista genuina, sino un plan deliberado para “estatizar la vida de la gente” y hacerla dependiente del Estado. “Sin energía propia, sin producción nacional, el pueblo queda a merced de las decisiones de otros países y de los vaivenes de los mercados internacionales. Eso no es soberanía, eso es entreguismo”, afirmó.
Un llamado a la acción
Consciente de que la defensa de la seguridad energética y la producción nacional requiere del respaldo y la movilización de todos los colombianos, Abelardo De La Espriella convoca a los ciudadanos a sumarse a esta causa patriótica.
“Invitamos a todos los colombianos que entienden que la energía es la nevera de su casa, la máquina de su empresa, el motor de su campo, a unirse al movimiento ciudadano Defensores de la Patria. Juntos podemos construir la Patria Milagro que merecemos, con soberanía energética, con producción nacional y con un gobierno que priorice el bienestar de las familias por encima de las ideologías y los intereses particulares”. El momento de decidir entre el apagón y la prosperidad ha llegado, y el tigre está listo para rugir por la energía de Colombia.