De La Espriella: implementar un pie de fuerza en Cali para acabar la criminalidad

Cali, la capital de la alegría y el emprendimiento, ha sido víctima de un asedio constante a su tranquilidad, evidenciado por los múltiples ataques y el terror que se cierne sobre sus calles. La seguridad no es un lujo; es el bien más preciado de una sociedad, de la cual se derivan la prosperidad económica, la esperanza y el futuro. Abelardo De La Espriella se ha comprometido solemnemente con el Valle del Cauca y con Cali a liberarlos de la violencia “por la razón o por la fuerza en el marco de la Constitución”.

La situación, agravada por la existencia de 1200 hectáreas de coca en zona rural de Jamundí, subraya que la solución exige determinación y autoridad, dos elementos ausentes en la gestión actual.

Al evaluar el manejo de la inseguridad en la ciudad, Abelardo De La Espriella, líder de Defensores de la Patria,  ha sido categórico: el enfoque actual, representado por el alcalde Alejandro Eder, “no ha sido contundente”, ya que busca ser  “políticamente correcto” y querer quedar bien con todo el mundo resulta, inevitablemente, en quedar mal con todos.

Cali no necesita tibieza; necesita un plan de acción con voluntad inquebrantable que ponga el bienestar de los ciudadanos por encima del aplauso mediático.

El líder de Defensores de la Patria propone una arquitectura de la seguridad con una visión que trasciende la improvisación y se inspira en modelos de éxito global.

¿Qué se sueña para Cali? Una central como Scotland Yard en Londres, implementada con la siguiente estrategia:

Aumento del pie de fuerza y tecnología: se llenará la ciudad de cámaras, pie de fuerza y tecnología. Esto es fundamental para tener control total sobre los delincuentes.

Presupuesto y ejecución: la estrategia requiere presupuesto y una clara decisión del gobierno nacional, de la mano del gobierno local, para lograr un objetivo innegociable: “darle cárcel a todos los bandidos”.

El ingrediente innegociable, la determinación: Abelardo lo ha dicho en reiteradas oportunidades que el ingrediente más importante no es solo el tecnológico o económico, sino “determinación, autoridad”. Concluye con la convicción del que no duda: “Yo podré tener todos los defectos, pero cobarde no soy”.

Devolver la seguridad a Cali es devolverle el futuro. El compromiso es irrenunciable, se aplicarán todos los recursos necesarios para que la tranquilidad y la prosperidad regresen a la ciudad.

Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.

¡Firmes por la Patria!

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