De La Espriella: el Ministerio de la Igualdad es una farsa estatal

Febrero 4, 2026. 11:26 a.m. En el ejercicio de su liderazgo como candidato presidencial y cabeza del movimiento Defensores de la Patria, Abelardo De La Espriella ha puesto el dedo en la llaga sobre uno de los temas más sensibles de la administración pública actual: el crecimiento desmedido e ineficiente del aparato estatal. Con un tono de seriedad y rigor analítico, el jurista ha denunciado que la creación y permanencia de ciertas estructuras administrativas no responden a una necesidad real de la ciudadanía, sino a una estrategia de expansión burocrática carente de resultados. Para el líder político, la existencia de carteras sin ejecución presupuestal ni impacto social representa una burla para los contribuyentes que sostienen el sistema.

De La Espriella ha sido enfático al señalar que la gestión pública debe medirse por su capacidad de transformación y no por la carga ideológica de sus nombres. En sus declaraciones más recientes, el candidato fue tajante al calificar la situación de una de las carteras más polémicas del presente gobierno. “El Ministerio de la Igualdad es el claro ejemplo de la farsa que hay en el actual gobierno“. Según su visión, este despacho, lejos de haber logrado cambios sustanciales para los sectores vulnerables que pretendía representar, se ha convertido en un símbolo de la parálisis administrativa. La falta de ejecución del presupuesto es, para el jurista, la prueba reina de que la estructura fue concebida como un gesto político y no como una herramienta técnica de solución.

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Hacia un Estado pequeño, eficiente y al servicio del ciudadano

La crítica de De La Espriella no se limita a un diagnóstico superficial; propone una reestructuración profunda de la arquitectura del Estado colombiano. El líder de Defensores de la Patria argumenta que la proliferación de entidades inoperantes debilita la capacidad del país para enfrentar sus verdaderos retos. Para el candidato presidencial, el camino hacia la prosperidad exige una poda institucional que elimine los focos de ineficiencia. “Ni siquiera hay ejecución del presupuesto. Eso es una farsa. Y así hay 200 farsas en el Estado colombiano que hay que eliminar”. Esta postura busca que los recursos de los colombianos dejen de desperdiciarse en nóminas burocráticas y se concentren en resolver los problemas de seguridad, salud y desarrollo que afectan el día a día de la gente.

El modelo que defiende Abelardo De La Espriella es el de un Estado más pequeño, pero verdaderamente efectivo. Su propuesta legislativa y ejecutiva se centra en la simplificación administrativa, donde cada peso invertido tenga un retorno social verificable. El candidato sostiene que un gobierno robusto no se define por el número de ministerios, sino por la calidad de sus servicios y la garantía del orden. En este sentido, la eliminación de lo que él denomina “farsas estatales” no es un ataque a la función pública, sino un acto de respeto hacia el ciudadano trabajador. El objetivo es liberar a la nación de las cadenas de una burocracia que asfixia el emprendimiento y la inversión privada.

Como líder de Defensores de la Patria, De La Espriella ha dejado claro que su proyecto nacional no se basa en la confrontación violenta ni en la venganza, sino en la protección del pueblo mediante la legalidad y la eficiencia. Considera que la verdadera igualdad no se decreta desde un escritorio ministerial, sino que se construye garantizando que todos los colombianos tengan las mismas oportunidades en un entorno de libertad y seguridad jurídica. Para el candidato presidencial, mantener instituciones que no cumplen su función es una forma de corrupción pasiva que el país no puede seguir permitiéndose en medio de la crisis fiscal y social que atraviesa.

Finalmente, Abelardo De La Espriella proyecta un mando con carácter que se atreva a desmontar los privilegios de la clase política que se beneficia de esta expansión estatal. Su compromiso es devolverle al Estado su propósito original: ser un ente facilitador de la paz y el progreso, no una carga para quienes producen. La reconstrucción de Colombia comienza por reconocer que la verborrea ideológica ha fallado y que es tiempo de aplicar un rigor gerencial a la cosa pública. Solo eliminando los engaños institucionales, la patria podrá encontrar el rumbo hacia la verdadera grandeza y efectividad administrativa que los colombianos reclaman con urgencia.

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La farsa burocrática y el despilfarro de nuestros recursos deben terminar para dar paso a un Estado que trabaje por ti y por tu familia. Si crees que Colombia merece un gobierno eficiente, transparente y con autoridad, te invitamos a unirte al movimiento Defensores de la Patria. Respalda la candidatura presidencial de Abelardo De La Espriella para desmantelar las ineficiencias y reconstruir nuestra nación sobre bases sólidas de libertad y orden. ¡Es el momento de los patriotas que eligen la verdad y la efectividad sobre el engaño estatal! ¡Inscríbete hoy mismo y firme por la patria!

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