Para Abelardo De La Espriulla las tiranías están llamadas a desaparecer y deben ser combatidas con ardentía, decisión y determinación, en defensa de la libertad y de las democracias de la región.
Abelardo De La Espriella, líder de Defensores de la Patria, se refirió al actual escenario en Venezuela y al papel de los Estados Unidos, subrayando que los análisis tradicionales no permiten comprender lo que hoy está ocurriendo en la región. A su juicio, existe una diferencia sustancial entre la forma de actuar de los Estados Unidos antes y después de la llegada del presidente Donald Trump al poder.
Según De La Espriella, el gobierno de Trump representa una manera distinta de ejercer el liderazgo internacional: un presidente disruptivo, directo y con una visión estratégica clara, cuyas decisiones no son improvisadas ni aisladas, sino parte de un plan previamente concebido. En ese marco, afirmó que los acontecimientos recientes deben leerse bajo una lógica completamente nueva, distinta a la aplicada frente a otros dictadores en el pasado.
El candidato presidencial destacó, además, el rol central del secretario de Estado Marco Rubio, a quien señaló como el cerebro detrás de esta incursión y como uno de los funcionarios que mejor comprende la geopolítica del continente americano y la dinámica del vecindario latinoamericano. Para De La Espriella, no es casual que Rubio ocupe hoy la Secretaría de Estado, dada su trayectoria y conocimiento profundo de la región.
En ese sentido, sostuvo que lo ocurrido constituye apenas el primer paso hacia una liberación total de Venezuela, que, afirmó, se ejecutará plenamente en beneficio de la democracia, la institucionalidad y el restablecimiento del Estado de derecho en ese país. Al mismo tiempo, recalcó que este hecho envía un mensaje contundente a toda la región, incluida Colombia.
De La Espriella advirtió que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, enfrenta una decisión histórica con dos caminos claramente definidos. El primero, respetar la institucionalidad, la Constitución y la democracia, abstenerse de utilizar el presupuesto del Estado, las armas de aliados ilegales o mecanismos de presión para atornillarse en el poder, ya sea de manera directa o a través de un heredero político como Iván Cepeda. El segundo camino, señaló, es persistir en el intento de destruir la democracia, la libertad y el orden institucional, con el riesgo de terminar de la misma forma que hoy termina la tiranía en Venezuela.
Finalmente, enfatizó que ninguna tiranía es aceptable, independientemente de su orientación ideológica. En el mundo contemporáneo, afirmó, toda forma de poder debe someterse al respeto absoluto por las instituciones, el Estado de derecho y la ley.
¡Firmes por la Patria!