Lo incorrecto y lo popular: Daniel Coronell, el caso DMG y un “periodismo” ciego para hacer política en contra de Abelardo De La Espriella

“Debemos hacer lo correcto siempre, aunque no sea popular”, dijo el pasado 13 de febrero el accionista de medios de comunicación Daniel Coronell tras recibir el Premio al Mérito Periodístico Guillermo Cano del Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB). Ese mismo día y los dos anteriores, Coronell hizo algo muy popular, muy rentable para él (gracias a la monetización en redes sociales), y por sobre todo muy incorrecto en lo que a periodismo se refiere.

 

En tres actos y sin una sola prueba, puso en entredicho la honestidad del candidato presidencial Abelardo De La Espriella, entrevistando e induciendo al condenado estafador David Murcia Guzmán; ofreciendo una valiosa vitrina política a la abogada de Murcia, Sondra Macollins, quien también es aspirante a la Presidencia; y omitiendo tanta información, que, cualquier estudiante de periodismo sabría ante este hecho parar, pensar y desde la ética de la profesión, entender que ya en este caso no se hace periodismo sino marketing político a favor de Iván Cepeda, el rival de De La Espriella en el camino hacia la Presidencia.

 

Capítulo 1

 

Sandra Macollins, candidata a la Presidencia de la República, aparece con su logo de campaña en la solapa al lado de Coronell. El fondo: la cárcel en la que está recluido el mayor estafador en la historia de Colombia, David Murcia Guzmán. 

 

Coronell, dramático, dice que el día no es bueno por las “revelaciones importantes” que Colombia va a conocer. Sondra lo mira con reverencia y emoción. 

Después, con evidente dificultad para hablar, “explica” lo inexplicable: presentó una denuncia de su defendido, David Murcía Guzmán, por falsedades inventadas hace 18 años (SÍ: 18 AÑOS) sin prueba alguna y sustentada en la base de la ética del abogado. Nadie menciona, desde luego, que Sondra Macollins, quien se hace llamar “la abogada de hierro”, defendió en estrados al violador y carcelero de las FARC “Martín Sombra”, al violador homosexual y capo del narcotráfico Carlos Ledher, y siempre promovió la tesis jurídica de que sus “honorables” clientes merecían una segunda oportunidad.

 

Coronell, flamante ganador del Premio al Mérito Periodístico Guillermo Cano del Círculo de Periodistas de Bogotá, ofende a todo su gremio (el periodístico, no el empresarial) diciendo a la abogada Sondra, como quien no conoce los hechos: “Algunos van a decir que detrás de esto hay un interés político, usted quiere aspirar a la Presidencia…”

 

Sandra Macollins no “quiere” aspirar a la Presidencia. Aspira desde el pasado 16 de diciembre, cuando presentó su candidatura a través de firmas en la Registraduría Nacional del Estado Civil. Coronell sabía eso, pero decidió edulcorarlo… decirlo sin decirlo para blindarse. Eso no es lo más grave. Lo feo es lo que calló.

 

Sondra Macollins es esposa de Moisés Hernández o Moisés Garvin (cambió su nombre tras ser sancionado por la Procuraduría General de la Nación). Un exótico personaje que se autodenomina “Marqués de Saint Cyprien” y como contratista del Gobierno de Gustavo Petro habría recibido más de 2 billones, sí, billones de pesos, sin cumplir con la ejecución de proyectos que pagaron con sus impuestos todos los colombianos.

 

Nada dijo el gran periodista sobre esto, pese a que el medio de comunicación para el que trabaja (W Radio para ese momento) lo informó el año pasado. Conveniente silencio. Petro, los “marqueses” (la abogada de hierro también hace gala de tan honroso título nobiliario) y el accionista de medios Daniel Coronell parecieran aliados en un cartel de las mentiras para hacerle daño a Abelardo De La Espriella con “supuestos” de 18 años de edad, justo cuando el Tigre lidera las encuestas de referencia para ocupar la Presidencia de la Repú

blica.

Para honor de la nobleza colombo-francesa, el marqués y la marquesa (“abogada de hierro” y candidata) con su espada imperial:

 

Coronell, que tiene una “l” de más en su apellido desde que se autopercibió como judío para crecer en el mundo empresarial, no se conformó con lo anteriormente expuesto. 

 

Pese a que fue debidamente informando de que los falsos señalamientos de Murcia y la marquesa-abogada-candidata carecían de relevancia jurídica por la simple lógica de la prescripción, decidió seguir en modo ataque. Apoyado por su bodega de la prensa del establecimiento, publicó y difundió de forma sistemática una entrevista en la que hizo más acusaciones que el mismo entrevistado.

 

Jamás habló del daño que Murcia y DMG le hicieron a millones de colombianos. Jamás cuestionó a Murcia por nunca haber aceptado su responsabilidad en ello. Jamás mencionó que Murcia tramita ante el gobierno Petro una solicitud de indulto. Jamás relacionó que la abogada de Murcia estuviera casada con un sancionado contratista de Petro que se hizo billonario. Jamás dijo algo que no tuviera que ver con atacar a Abelardo De La Espriella. Jamás presentó una prueba. Jamás revisó las pruebas presentadas por De La Espriella para desmentir la recurrente falsedad.

 

El detalle de esto y mucho más en el Capítulo 2 de este show político disfrazado de periodismo. El cartel de las mentiras tiene más capos junto a Coronell. Todos quieren eliminar a Abelardo De La Espriella. Tan pocos argumentos tienen para ello que acudieron a un estafador y debieron retroceder 18 años en el tiempo. La desesperación es evidente. 

 

De La Espriella, el favorito para ser el próximo presidente de Colombia, lo advirtió con calma, firmeza y claridad, citando la sagrada escritura: “Y vendrán cosas peores”. Ante la bajeza, seguimos ¡Firmes por la Patria!

Compartir en

WhatsApp

Déjanos tu correo para avisarte cuando abramos inscripciones