Colombianos, Defensores, Tigres y Tigresas de la Patria.
El gran milagro de la Patria, será que, como dijo el maestro Echandía, volveremos a pescar de noche. Anótenle ese milagrito al Tigre y sus Defensores de la Patria.
Los colombianos hemos sido bendecidos, quizá tanto o más que otros pueblos del mundo. Desde todos los puntos de vista somos un milagro.
Es un milagro nuestra tierra fría y nuestras cumbres cubiertas de hielo, son un milagro nuestros páramos de donde brota el agua que riega nuestros ríos y lagunas; son un milagro nuestros desiertos en el trópico y los dos océanos que nos protegen. Es un milagro nuestra tierra, nuestro campo generoso que no descansa ni un día del año regalándonos alimento y prosperidad; es el milagro donde lograremos que el pueblo sea emprendedor, próspero y que cumpla sus sueños con el fruto de su trabajo de manera digna, justa y segura.
Es un milagro nuestra gente, hombres, mujeres, jóvenes, afrocolombianos, indígenas, campesinos, trabajadores, mayores y todo un pueblo que ha sobrevenido a tantas dificultades siempre esperanzada, siempre alegre, siempre diversa, siempre con la fuerza interna que mueve a nuestra nación hacia adelante.
Esta es Colombia, nuestra Patria milagro, a la que juntos rescataremos para que vuelva a rugir en su gloria inmarcesible, la Patria que logrará unida la gran revolución de la abundancia; porque parafraseando a Mariano Ospina, no somos mercaderes de ilusiones, somos emprendedores de realidades.
Porque en Defensores de la Patria no entendemos la revolución como una destrucción sino todo lo contrario, entendemos la revolución como un ejercicio colectivo donde dejamos de lado lo que no sirve, seguimos perfeccionando lo que sí funciona y traemos de vuelta lo que la historia nos dice que fue efectivo.
Defensores, sueño con un país que haga justicia a sus víctimas pero que no se quede victimizándose, sino que, con la fuerza de un Tigre, se vea a sí mismo como un país de triunfadores.
Por eso, con la confianza en Dios y en el pueblo, haremos el milagro: ganaremos las elecciones, derrocaremos el régimen y, estando siempre ¡Firmes por la Patria! Haremos que Colombia sea grande otra vez.
Escúchenme bien: Colombia no estará condenada a otros 100 años de oscuridad.
Colombia es y volverá a ser el milagro cuyo rugido escuchará el mundo entero y del cual nos sentimos orgullosos.
“Todas las naciones de la tierra te respetarán al reconocerte como el pueblo del Señor”.
Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.
⦁ Deuteronomio.