Enero 11 de 2026.
La campaña presidencial de Abelardo De La Espriella rechaza de manera categórica las afirmaciones falsas contenidas en la columna titulada “Alex y Abelardo”, publicada por la columnista Ana Bejarano en la Revista Cambio, y aclara a la opinión pública una serie de imprecisiones graves que vulneran derechos fundamentales.
Las afirmaciones de la columnista no solo carecen de veracidad, sino que se publican en un contexto político evidente: un día después de que la encuestadora internacional AtlasIntel revelara que Abelardo De La Espriella lidera la intención de voto y es el único candidato capaz de derrotar a Iván Cepeda en una eventual segunda vuelta presidencial. Nada de esto es casual.
Frente a la información difundida, la campaña se permite precisar:
- Es falso que la celebración de los 40 años de Abelardo De La Espriella se haya realizado en Cartagena. Dicha celebración tuvo lugar en la ciudad de Tropea, Italia, y Alex Saab no fue invitado ni estuvo presente en ese evento.
- Es falso que Abelardo De La Espriella o abogados de su firma hubiesen favorecido la fuga de Alex Saab. Para la fecha en que la Fiscalía General de la Nación emitió orden de captura contra Saab, este ya llevaba cerca de dos años fuera del país, lo que hace materialmente imposible cualquier favorecimiento de fuga.
- La columnista omite deliberadamente que la Fiscalía General de la Nación adelantó una investigación rigurosa sobre estos hechos y que la misma concluyó con un Auto de Archivo Definitivo, al no encontrarse responsabilidad penal alguna contra Abelardo De La Espriella, la abogada Karen Juris ni otros profesionales mencionados.
Estas precisiones fueron reiteradas públicamente por Germán Calderón España, asesor jurídico y constitucional de la campaña, quien confirmó que el artículo publicado contiene información falsa que vulnera los derechos fundamentales a la dignidad humana, la honra, el buen nombre y la imagen del candidato.
La Constitución, la ley y la jurisprudencia colombiana establecen límites claros al derecho a informar: veracidad e imparcialidad. Ambos fueron transgredidos de manera flagrante en este caso, máxime cuando quien escribe ostenta la condición de abogada y conoce dichas obligaciones.
Por lo anterior, la campaña solicitará formalmente la rectificación correspondiente y adelantará las acciones jurídicas pertinentes para la protección de los derechos vulnerados.
Resulta evidente que algunos sectores han optado por disfrazar de periodismo lo que en realidad es militancia política, recurriendo a la mentira y la desinformación para atacar a quien hoy representa una amenaza real para los privilegios del establecimiento.
La ciudadanía merece un debate político basado en hechos, no en falsedades. El periodismo no puede convertirse en un arma de persecución ni en un instrumento de propaganda, porque cuando la mentira se normaliza, la democracia se debilita.
Ante estos ataques, la campaña reafirma su compromiso con la verdad, el Estado de derecho y la defensa de la Patria.
Firmes con la verdad.
Firmes con el Tigre.
Firmes por la Patria.