El abogado, empresario y precandidato por el movimiento Defensores de la Patria Abelardo De La Espriella, instó a reducir los impuestos en Colombia, eliminar el impuesto conocido como ‘4×1000’ y denunciar el elevado costo del aparato estatal, planteando que el sector privado debe encabezar la recuperación económica, el cierre de la brecha social y el fortalecimiento de la inversión nacional y extranjera.
Según de la Espriella, “no tiene sentido meterle la mano al bolsillo a los colombianos cuando tenemos tanta riqueza en el subsuelo y podemos llegar a ser la despensa agrícola más grande del mundo que garantice la seguridad alimentaria a toda la región”.
Agregó que “en Colombia se va más del 50 % del presupuesto nacional en funcionamiento” lo cual calificó como insostenible y añadió que “Colombia es el mayor empleador”, algo incongruente con un Estado pobre.
A su juicio hay “más de 700.000 funcionarios y contratistas que sobran en el Estado colombiano” lo cual implica una carga innecesaria, y también criticó la proliferación de ministerios y embajadas creadas por el gobierno de Gustavo Petro como parte del aumento de ese costo burocrático, recalcando que se trata de un peso que el país no puede sostener.
Frente a esta situación propuso reducir impuestos “para incentivar la inversión nacional y extranjera” y utilizar los recursos que genere el empresariado para cerrar la gran brecha social que existe en el país, y enfatizó que quienes pueden generar riqueza y aportar con prácticas del sector privado deberían liderar esa transformación, más que los políticos de siempre o empleados públicos.
Esta crítica coincide con recientes alertas sobre el presupuesto colombiano
En julio de 2025, el Gobierno radicó en el Congreso de la República el Presupuesto General de la Nación para 2026 con un monto aproximado de 556, 9 billones de pesos que ha sido cuestionado por su elevado componente de funcionamiento, lo que varios analistas consideran como una señal de desfinanciamiento fiscal si no se acompañan reformas tributarias o recortes en gasto
Además, en julio de 2025 se advirtió que el presupuesto anunciado supera los 550 billones de pesos y requiere una ley de financiamiento para cerrarlo, lo que evidencia que gran parte del gasto está destinado al funcionamiento, en lugar de inversión productiva.
En anteriores intervenciones, De La Espriella ha manifestado que su futuro gobierno se caracterizará por una austeridad real y tangible, al comprometerse con “no meterle la mano al bolsillo a los colombianos”, disminuir el tamaño del Estado y optimizar el gasto público para priorizar la inversión y el bienestar social.